La aldea de Cortiñas, en Padrón, inicia la recuperación ambiental de su Souto

Uxía López Rodríguez
uxía lópez PADRÓN / LA VOZ

PADRÓN

UXÍA LÓPEZ

Décadas atrás crecían árboles autóctonos y en la actualidad está infectado de especies invasoras

19 may 2026 . Actualizado a las 05:05 h.

Los vecinos de la aldea de Cortiñas, en la parroquia padronesa de Herbón, iniciaron, de la mano de la Asociación Naturalista Hispella, la recuperación ambiental del espacio conocido como el Souto, a orillas del río Ulla, en el que décadas atrás crecían árboles autóctonos y que, en la actualidad, está infectado de especies invasoras, como la acacia, la trasdecantia o la robinia, entre otras. El presidente de la asociación naturalista, Ángel Lorenzo Silva, un biólogo vinculado familiarmente a la aldea de Padrón, explica que la iniciativa arrancó en el 2021, a la vista de como estaba todo el espacio situado a orillas del Ulla y que antiguamente eran «parcelas moi limpas», en las que crecían castaños y robles.

Un año después, socios de la entidad y vecinos de Cortiñas procedieron a descortezar los troncos de una docena acacias, un medida para lograr que secaran y que «funcionou moi ben», según explicó ayer el biólogo. El año pasado, la asociación contrató los trabajos para talar los ejemplares secos, de modo que lograron despejar una superficie de 3.000 metros cuadrados.

En enero de este año, procedieron a acumular la madera talada, que se llevaron en parte los propios vecinos, además de retirar la basura y echar paja para proteger el suelo e «impedir que o rebrote da acacia sexa máis forte», explica Ángel Lorenzo. Después de todos estos trabajos, «abrimos a luz ás especies autóctonas, que estaban sufrindo entre tanta acacia», señala el biólogo. Tras la tala de los árboles no autóctonos, la asociación también plantó especies del país, como robles, castaños, avellanos o alcornoques, entre otros.

A partir de ahora, el trabajo se centra en mantener el espacio libre de especies invasoras, descortezando los brotes de las que se talaron en enero y cuyas raíces es muy complicado retirar, según explica Ángel Lorenzo, que asegura que intentar sacarlas con máquinas solo serviría para esparcir las semillas. Para continuar avanzando en el proyecto y eliminar los árboles invasores, la asociación busca el apoyo económico de las administraciones públicas, desde el Concello a la Xunta, de quien debería partir ya la iniciativa según explica su promotor, al tratarse de especies incluidas en el listado español de invasoras, sin contar que la zona está en la Red Natura 2000.

«A idea é ir avanzando pouco a pouco, pero fai falla axuda», cuenta el presidente de la asociación naturalista, quien considera que la labor de los voluntarios y de los vecinos no da para retirar los ejemplares de más tamaño y es necesario recurrir a una brigada profesional. Ángel Lorenzo asegura que, una vez que crezcan las especies autóctonas, «xa non lle deixan sitio ás invasoras» y el Souto de Cortiñas recuperaría la biodiversidad que le es propia y no la que tiene ahora, de Australia o Norteamérica, de donde proceden las invasoras.