La calle Rosalía de Castro, en Padrón, pierde comercio y gana pisos turísticos
PADRÓN
El cierre de negocios tradicionales se ceba con la parte norte del casco histórico
27 abr 2026 . Actualizado a las 09:44 h.Con el cierre por jubilación de tiendas como Regateiro o Puri, esta última en febrero pasado, la calle Rosalía de Castro de Padrón pierde definitivamente el carácter comercial que tuvo años atrás, cuando también había una ferretería y un supermercado, entre otros establecimientos. Precisamente, el cierre de estos dos últimos negocios fue el inicio del declive de la calle, algo que también pasó en otras de la zona norte del casco histórico, tras el cese de la actividad de destacados comercios, como la mercería Palacio, las zapaterías Ruperta y Maribel o la droguería Herminia.
En la calle Rosalía de Castro, hay abiertos una clínica dental, un estudio de tatuaje, un parque infantil y una oficina técnica agrícola. El resto de los bajos comerciales están en alquiler, mientras que las viviendas se dedican a uso turístico de modo que ya hay tres señalizadas, además de un edificio en obras para un albergue. «Hai un cambio de tendencia dos negocios. Antes estaban enfocados máis ao comercio tradicional e agora ao Camiño de Santiago xa que hai outra afluencia de público: se antes eran veciños das aldeas da comarca, agora o fluxo é de peregrinos e visitantes», explica la concejala de Comercio de Padrón, Chus Campos.
La edila destaca que, sin embargo, en la villa siguen estableciéndose negocios nuevos, sobre todo en las calles más próximas a la carretera nacional, con tres aperturas en los últimos tiempos. También señala que, a menudo, cuando cierra un negocio, al poco abre otro, sobre todo en las zonas más transitadas del pueblo.
Jubilación
Además de Rosalía de Castro, la Rúa Nova fue otra de las que sufrió el cierre de los comercios en la parte norte del casco histórico. Jubilación y falta de relevo se unen, en muchos casos, a los motivos del cierre. No obstante, se mantienen abiertos dos de los comercios con más antigüedad de Padrón: la Farmacia Baltar y la Joyería Scotti, ambos en torno a la plaza que lleva el apellido de la familia de farmacéuticos.
Droguería Herminia fue el último comercio en cerrar, en agosto de 2025, después de 50 años de actividad en la calle Juan Rodríguez. Hasta su cierre y durante 47 años, trabajó como dependienta la vecina de Oín, en Rois, María José Vidal, que es natural de Extramundi, de donde lo era también la familia titular del negocio, con la que empezó a trabajar con 14 años, «ao saír da escola», relata la mujer.
Una vecina de Rois trabajó 47 años en la droguería que cerró
María José Vidal tiene 62 años y, tras una vida en la Droguería Herminia de Padrón, ahora ejerce de hija y abuela. «Sempre houbo moitísima xente no comercio e, cando eu era máis nova, algún domingo ten habido ata saír pola porta», rememora la vecina de Rois. Al acabar la escuela, en la tienda de sus vecinos necesitaban una persona, por lo que «fun probar e alí quedei», hasta el cierre por jubilación del negocio en el que ella era una más de la familia.
La vecina de Rois cuenta que trabajaba de lunes a domingo (con un día libre), y el domingo era, precisamente, el día de más gente, sobre todo vecinos de las «aldeas que viñan en autobús». María José Vidal señala que «coñecín a moitísimas persoas» y que, cuando ella empezó a trabajar en la droguería, en esa parte norte del casco histórico, «estaba todo aberto», en alusión a los negocios.
Conciliar fue «moi difícil», explica, pero precisa que «sempre tiven a vantaxe de que se me facía falla un día, polos nenos ou por miña nai, podía collelo sen problema», relata.