«Hai que levar botas de goma calzadas para ir a Padrón os días que chove»

Canalones rotos que chorrean y otros que vierten directamente a las calles llenan estas de agua cuando llueve con intensidad


padrón / la voz

En Padrón, la lluvia no es arte. Es una mojadura, a la vista de como chorrean a las calles del casco histórico los canalones de pluviales rotos de varios edificios. A ello hay que añadir que la mayor parte de las bajantes vierten directamente a la vía, salvo en aquellas que fueron arregladas de forma reciente, de modo que se les dejó una rejilla para que deriven directamente en la red de aguas pluviales. Así sucede, por ejemplo, en la calle Tafona o en la avenida de Compostela.

En la Rúa Longa hay, al menos, tres puntos en los que los canalones rotos de otros tantos edificios dejan un reguero de agua sobre las cabezas. En algún caso es ya una pequeña cascada, con lo que el viandante lo aprecia a simple vista y puede apartarse de él. En la calle Rosalía de Castro también hay bajantes rotas, que están en edificios en mal estado, de modo que chorrean agua a una vía que, cada vez, es menos transitada por la falta de negocios abiertos.

Con los canalones rotos chorreando a la calle o vertiendo directamente, lo que conlleva que se formen buenas charcas en las vías urbanas, no es de extrañar que los días de lluvia uno se marche de Padrón con los pies mojados, siempre y cuando use paraguas, sino también con la cabeza. «Hai que levalas botas de goma calzadas nos pés para ir a Padrón», dice un vecino de Rois, en alusión a como están las calles del casco histórico un día de lluvia, aunque las charcas de agua también son habituales en toda la zona del Campo del Souto. Así, no es la primera vez que uno se baja del coche y mete el pie, directamente, en una charca.

También se da el caso de un inmueble en el que la bajante está desviada por el tejado de otra casa, para acabar vertiendo directamente a la vía desde lo alto, provocando una pequeña cascada. En este caso, también es bien perceptible por lo que los peatones se apartan del chorro que, no obstante, llena de agua la calle.

El grupo socialista de Padrón instó en el último pleno al gobierno local a que haga cumplir la ordenanza municipal en materia de canalones y bajadas, de modo que los titulares de aquellos edificios que los tienen en mal estado tomen medidas para repararlo.

Lo ideal sería también que los que vierten a la calle dejaran de hacerlo, para evitar que las calles sean pequeños ríos, sobre todo cuando llueve con intensidad. Mientras los titulares de los inmuebles con los canalones rotos los reparan, paraguas bien en alto para andar por Padrón y mientras la inmensa mayoría siga vertiendo a las calles, buen calzado en los pies, además.

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