José María Bouzas Araújo, un hombre imprescindible

Ramón Ares Noal
Moncho Ares PADRÓN / LA VOZ

PADRÓN

En memoria del ex presidente de la Fundación Caixa Galicia

20 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En la memoria de los pueblos siempre residen personas inolvidables por su compromiso vital con los vecinos, con la sociedad de la que proceden, en la que no dejan de pensar en ninguna etapa de su vida. José María Bouzas Araújo fue una de ellas. José María, Carmiña y sus siete hijos regresaban cada fin de semana a Boiro, después de que establecieran su domicilio en Compostela, ya que Bouzas fue destinado a la central de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Santiago. En la entidad que dio origen a Caixa Galicia y, en cierto modo a Abanca, llegó a ocupar el cargo de director comercial.

Fue maestro de un buen número de operarios de banca, muchos de los cuales desarrollaron su actividad profesional en la caja de ahorros a la que dedicó su vida. Era un embajador en Santiago de los intereses boirenses, y allí estaba para ayudar tanto a quién le necesitaba para una cita médica, como para orientar a los padres que le pedían consejo para los estudios de sus hijos o lo que fuese.

De su valía humana no ha quedado duda, y de la profesional tampoco, porque cuando se produjo la primera fusión de las cajas que dio lugar a Caixa Galicia, fue nombrado director territorial de Coruña-Sur. Y, posteriormente, fue designado presidente de la Fundación Caixa Galicia hasta su jubilación. También fue accionista y consejero de Jealsa, acompañando a su amigo y fundador de la compañía Jesús Alonso Fernández.