Francisco de Sopazo celebra sus 100 años en Oroso con dos platos de callos

O. P. SANTIAGO / LA VOZ

OROSO

El alcalde de Oroso entregó una placa conmemorativa a Francisco de Sopazo, que lo recibió junto a su hija Marisa y su nieta María
El alcalde de Oroso entregó una placa conmemorativa a Francisco de Sopazo, que lo recibió junto a su hija Marisa y su nieta María

Compaginó el trabajo en el campo con su labor en la fábrica de Finsa, y aún conserva sus fuerzas para subir las escaleras a su dormitorio cada noche

20 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Francisco Sande Couselo, Francisco de Sopazo para sus amigos y vecinos, es desde ayer el nuevo centenario de Oroso. Creció con seis hermanos hasta formar su familia con Flora, natural de Deixebre, con quien crio a sus hijos Marisa y Carlos; ahora es abuelo de tres nietos y bisabuelo de otros tantos bisnietos. Con una vida siempre ligada al campo, durante una etapa de su vida combinó esas labores agrícolas con su trabajo en Finsa, hasta una jubilación de la fábrica que le llegó a los 67 años. Francisco cumplió con el servicio militar en A Coruña, un tiempo que le dejó querencia por visitar cada año la ciudad desde su casa de Sopazo, donde vive con los suyos.

Álex Doval lo visitó ayer a él, que lo aguardaba acompañado por su hija Marisa y su nieta María, y le entregó una placa conmemorativa. El centenario trató a Doval de usted, no por edad sino por respeto el cargo de alcalde que ostenta, y compartió anécdotas de su vida diaria. Como el buen apetito que conserva, que le llevó a comerse el sábado dos platos de callos, o su fuerza para subir las escaleras cada noche a su dormitorio: y si está enfadado, sin ayuda de nadie para llegar arriba. Con buen humor y muchas dificultades para oír, pasea por la huerta de su casa, ahora ya con un ritmo más tranquilo que el ajetreado que le impuso la vida para sacar adelante a los suyos. Un siglo de historia viva de Oroso.