De un taller humilde a referente en cubiertas para piscinas: la historia de éxito de Cubrima en Oroso
OROSO
La empresa de Sigüeiro celebra en su décimo aniversario una trayectoria que la llevó a liderar el sector en la península Ibérica
09 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Diego Álvarez siempre tuvo claro que vender no era solo cerrar operaciones, sino entender qué necesitaba realmente cada cliente. Juan Carlos Fernández, por su parte, dominaba la fabricación de estructuras de aluminio a medida y sus años de experiencia le permitían dar una solución artesanal y personalizada, diferente a todo lo que había en el mercado. Cuando sus caminos se cruzaron, lo que surgió no fue solo una empresa sino una manera distinta de hacer las cosas. Diez años después, ambos pueden celebrar el éxito de Cubrima, que es hoy un referente en cubiertas para piscinas y ha transformado la forma de disfrutar de ellas. Todo comenzó, recuerdan, en una taller humilde emplazado en el polígono de Sigüeiro (Oroso).
«Empezamos en una nave pequeñita, con cuatro personas. Al cabo de unos dos años y medio, más o menos, se fue corriendo la voz de cómo trabajábamos y nos trasladamos a otra más grande, en la misma calle principal, pero más abajo. Hoy tenemos unas instalaciones de más de 1.800 metros cuadrados. Hemos ido creciendo, con una apuesta firme por la calidad, la innovación y el trabajo bien hecho, hasta tener una plantilla de más de treinta personas, todas con un perfil muy especializado y mucha experiencia. Hemos llegado hasta aquí, en gran parte, por el boca a boca y el cliente referenciado, uno que busca la máxima calidad y la valora. De hecho, somos hoy la empresa del sector con más reseñas positivas y mayor número a nivel nacional, a pesar de que otras llevan más tiempo en esto que nosotros», destaca Diego, un hombre criado en O Grove que lleva los últimos 30 años viviendo en Compostela. Junto a su socio, nacido en Santiago y afincado en Teo, han llevado a cabo ambiciosos proyectos no solo en España sino también de ámbito internacional.
«Estamos capacitados para atender trabajos de grandes dimensiones. Ahora mismo estamos con la instalación de una pérgola bioclimática de más de 200 metros cuadrados y, el próximo mes, ejecutaremos la cubierta de una piscina de un cámping de casi 400 metros cuadrados. Trabajamos mucho con cámpings, hoteles y casas rurales, en los que instalar una buena cubierta es clave para el negocio. También hacemos bastante cubierta municipal o pública, sin olvidar al particular. En nuestra esencia no está despreciar al pequeño cliente privado, todo lo contrario. Vamos a hacer con la misma diligencia y profesionalidad una cubierta de 7 por 3 metros que una 20 por 10, que fueron esos clientes más humildes los que nos hicieron llegar hasta aquí», añade el responsable comercial de Cubrima.
Su sede de Sigüeiro acogerá la próxima semana (los días 17 y 18 de abril) unas jornadas de puertas abiertas para celebrar este aniversario junto a clientes, proveedores y otras muchas personas que han formado parte de su camino en los últimos diez años.