La Policía Local de Ordes rescata a un octogenario que caminaba de noche por la autopista AP-9

Olimpio Pelayo Arca Camba
O. P. Arca SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

En la imagen, un agente de la Policía Local de Ordes dialoga con el anciano al localizarlo en la autopista AP-9
En la imagen, un agente de la Policía Local de Ordes dialoga con el anciano al localizarlo en la autopista AP-9

El hombre estaba con su familia en la estación de servicio de Ameixeira, cuando en un descuido echó a andar por la calzada en dirección A Coruña

10 ago 2026 . Actualizado a las 19:24 h.

La Policía Local de Ordes rescató el pasado sábado a un octogenario que caminaba por la autopista AP-9 en dirección A Coruña. Sucedió hacia las 22 horas, cuando el hombre estaba con su familia en la estación de servicio de Ameixeira, y en un descuido y sin valorar la peligrosidad de tal acción, comenzó a andar por el trazado de alta capacidad. La central de emergencias 112 Galicia comenzó entonces a recibir llamadas de conductores que daban cuenta de que un señor de avanzada edad, con bastón, transitaba por el arcén del trazado.

La Policía Local ordense fue uno de los cuerpos que recibió el aviso del 112, y aunque eran conocedores de que tanto Guardia Civil de Tráfico como operarios de mantenimiento de la AP-9 habían sido puestos también al corriente, pensaron que como sucede en muchos sucesos en el término municipal de Ordes, su proximidad al lugar era clave y ellos podrían ser los primeros en llegar al kilómetro 39 en que se encontraba el hombre, para reducir al máximo el tiempo de exposición ante un posible atropello o accidente de los vehículos que circulaban por la autopista.

Tras ese análisis de situación y puestos en marcha hacia el punto, desde la Policía Local señalan que encontraron al octogenario, andando por el arcén, que «nun primeiro momento parecía non coñecer o perigo que corrían tanto el como os demais usuarios da vía». Puesto a salvo en el vehículo patrulla, los agentes contactaron con la familia del señor, que se dirigió al área de descanso más próxima donde se reencontraron con el anciano y pudieron proseguir viaje, sin precisar asistencia sanitaria. Eso sí, con la necesidad de recuperar la tranquilidad tras un episodio que, por fortuna, se quedó en un susto, pero de los grandes.