Las obras de rebacheo de la carretera N-550 prosiguen en la zona de A Sionlla

o. p. SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

Los trabajos reducen a dos los carriles en la subida de A Sionlla, para trabajar libremente en un tercero
Los trabajos reducen a dos los carriles en la subida de A Sionlla, para trabajar libremente en un tercero SANDRA ALONSO

El tramo Santiago-Ordes retoma de esta forma unos trabajos iniciados el pasado marzo en Montaos

07 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La dureza del último invierno pasó factura al firme de autovías y carreteras, que acabó con serios baches y grietas que dificultaban e incluso ponían en riesgo la circulación en muchas de ellas. La N-550 que vertebra el área de Santiago, desde el municipio de Ordes hasta el límite provincial con Pontevedra en Padrón, fue una de las más seriamente damnificadas por lluvias y temporales, que hicieron especiales estragos en un trazado que hacía muchos años que no veía una reparación integral excepto en tramos como los reparados el año pasado en la zona de la travesía de Sigüeiro.

El pésimo estado de la calzada hizo aumentar las quejas de los distintos municipios, con un especial énfasis desde el Concello de Ordes. Aquellas notorias protestas llevaron a que el 5 de marzo el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, anunciase en la parroquia ordense de Montaos el inicio de una campaña extraordinaria de reparación de viales, en presencia de una amplia dotación de maquinaria que dejó perfecto el firme en aquella zona en poco tiempo.

Espera de meses

De allí, se trasladaron a la parroquia de Oroso en el municipio vecino, auténtica zona cero con un tramo de curvas intransitable y en el que muchos conductores optaban por circular parcialmente por el arcén, e incluso invadir ligeramente el carril contrario, en el vano intento de esquivar los cráteres. Pero tras esas actuaciones en ambos tramos, las máquinas se fueron de la comarca ordense.

Avanzado el verano, y después de que el recorrido entre Padrón y Santiago haya sido remozado sustancialmente, el grueso de la maquinaria vuelve al tramo entre Santiago y Ordes. En estos días, los operarios trabajan en la zona de A Sionlla, en la cuesta dotada de carril para lentos. Una circunstancia que permite reducir a dos los carriles de circulación para poder trabajar con libertad en un tercer carril sin tener que recurrir al paso alternativo de vehículos en cada sentido. Como en los casos anteriores, el resultado del acondicionamiento se deja notar, y los vehículos circulan por un pavimento perfecto.