Mientras un par de tramos en Ordes y Oroso recibieron al batallón de maquinaria para una perfecta reparación integral, Padrón sobrevive entre bacheos insuficientes
28 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El clamor entre los usuarios de la N-550 ante el penoso estado de una carretera que ya había entrado mal en el invierno pero que no pudo resistir el envite de semanas y semanas de aguaceros encontró eco en los gobiernos municipales del área de Santiago, que con independencia de siglas reclamaron ante distintos representantes de la Administración central una solución inmediata que pusiese fin a situaciones en ocasiones de verdadero riesgo para vehículos y peatones. Tantas fueron las demandas que el pasado día 5 el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, desembarcaba en Montaos (Ordes) al frente de un amplio conjunto de maquinaria para comenzar allí la ejecución de unas reparaciones en condiciones por la red viaria estatal en toda Galicia. El tramo quedó perfecto, y las máquinas viajaron hasta el vecino municipio de Oroso para atender en la parroquia del mismo nombre en una zona completamente intransitable. De nuevo la ejecución fue perfecta y de nuevo se realizó en tiempo récord. Circular hoy por donde hace un mes era imposible esquivar los cráteres es una delicia efímera, pero delicia al fin.
Pero esa poderosa caballería mecánica desapareció del área de Santiago. Fue algo que supieron pronto en el Concello de Oroso, informados cuando se acaba aquel tramo de que se irían un par de semanas a atender otra urgencia en el sur de la provincia de Pontevedra. Mientras esperan su regreso, en el tramo de la N-550 que une Padrón con Santiago los conductores se conforman con circular por una calzada que conserva el mantenimiento precario que dejaron atrás en Montaos y Oroso, con ese asfalto azulado que rellena los huecos que generan años sin una reparación integral y lluvias inmisericordes con un firme que tiene como alternativa la autopista del Atlántico, con su correspondiente peaje. Son las dos velocidades a las que se mueve la reparación de la N-550 en el área de Santiago, donde no acaba de comprenderse que las necesarias reparaciones no mantengan una línea de mayor continuidad espacial. Por ahora toca hoy aquí, mañana allí: con la esperanza de que pasado sea al fin el turno de Padrón.