Ordes confía en que el nuevo marco de la hostelería evite nuevos cierres

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

Sandra Alonso

La lluvia complica aún más la situación al reducido número de locales que siguen abiertos

09 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La hostelería de Ordes vivirá desde el sábado un alivio en las restricciones que ha mantenido desde el sábado 28 a buena parte del sector cerrado, al no disponer de terraza para atender a los clientes. La bajada del municipio directamente del nivel máximo al medio les permitirá desde el día 11 trabajar con el interior al 50 % de capacidad y la totalidad de plazas en terraza. Álvaro de la Iglesia, de la parrillada O Rancho, fue de los que tuvo que cerrar: el primer fin de semana, preparó churrasco para llevar para dar salida a parte de la mercancía almacenada. Ahora, se prepara para reabrir el sábado: «É boa noticia pasar a nivel medio, a nosa dúbida era se aínda quedariamos no alto». En principio, le parece bien la nueva normativa que marcará restricciones por local, no por la situación del municipio: «Aínda non miramos a letra pequena. Esperemos que sexa mellor para a hostalaría», dice desde un ayuntamiento que acumula varios cierres de interiores en el sector.

Los padeció también en primera persona José Manuel Candal, al frente del restaurante Avelino de Mesón do Vento: «Este verán traballamos a tope, de 150 a 200 menús ao día. Nestes días preparabamos unhas 20 comidas para fóra, xente que non tiña onde comer e recollía para comer logo no camión ou na furgoneta». El hostelero es muy crítico con el último cierre padecido en Ordes, indicando que en otras localidades turísticas también con alta incidencia no se hizo: «Sempre nos fastidian a nós. Se foramos todos unidos, non cerrabamos». Cuestiona la celebración de las fiestas, tras las que se dispararon los casos. Candal regenta el Pazo das Cadeas, en Hervés (Carral) y allí trasladó alguna comunión ante la imposibilidad de acogerla en Mesón do Vento.

Mal tiempo en este tramo final

Entre quienes se resistieron al cierre se apunta que el tiempo ayudó bastante, salvo en este tramo final que se complica: «Hoxe [por ayer] chovía forte na feira, e aínda nos queda así ata sábado. Unha pena, porque a xente ten ganas de saír, aínda algúns tomaron un café fóra case mollándose», señala Lourdes Vilares de la cafetería Regos: «Nós temos terraza e fomos traballando, pero danme pena todos os locais que tiveron que pechar». Gonzalo Iglesias, del Gerardo, era ayer con el Nogallás de los únicos abiertos en el entorno del consistorio en Alfonso Senra. Intentará cumplir con todas las medidas para recuperar el máximo de capacidad en su cafetería.