El castillo de Mesón do Vento que vieron los peregrinos y ya no existe

cristóbal ramírez

ORDES

CRISTÓBAL RAMÍREZ

Para distinguir alguna construcción medieval habría que llevar a cabo una excavación como el Apóstol Santiago manda

31 jul 2021 . Actualizado a las 11:32 h.

Y se sube y se sube, poco a poco, hasta las tierras de Mesón do Vento, para luego descender hacia As Mariñas y Betanzos. Así que a nadie se le escapa que por fuerza había que controlar esas alturas. Sin duda se ha hecho en tiempos prehistóricos (ahí está el castro de As Travesas para demostrarlo), y con seguridad en tiempos medievales, como bien quedó demostrado en una investigación de la profesora Rosario Valdés.

Y es esa profesora la que deja una referencia clara sobre el castillo, sin duda humilde, que hubo en esa parte alta, un lugar idóneo como destino de una excursión con toda la familia, bicicletas incluidas, porque en aquellos parajes escasamente poblados el riesgo de contraer el covid se acerca al cero absoluto.

De manera que en la rotonda de la llegada a Mesón do Vento gírese a la izquierda, rumbo a Cerceda por la DP-2405, y a los setecientos metros cójase la pista ancha, descendente y sin señalizar que arranca a la derecha, y a los pocos metros a la izquierda por tierra. Si hay bicicletas, ese es el punto perfecto para dejar el coche y ponerse a dar pedales, y 400 metros más allá -o sea, pasando bajo una línea eléctrica-, a la misma mano, divisando arriba una vivienda blanca que es la primera del núcleo de Morgade. Y si se ha ido andando y solo se desea dar un paseo, entonces diríjanse los pasos hacia ella.