«Se debería romper el enorme desajuste de precios de los productos del campo»

Irene martín SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

PACO RODRÍGUEZ

Demanda una formación agraria para los jóvenes que considera necesaria

03 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El oficio le ha permitido ver la evolución -«en algunos casos, involución», advierte- del mundo rural en los últimos treinta y cinco años. José Ángel Raña Caamaño (Ordes, 1958), vicepresidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de A Coruña y Pontevedra, se muestra partidario de repoblar el medio rural «dotándolo» de servicios urbanos y aboga por un «reconocimiento explícito» de la importancia que sus profesionales tienen en el día a día en la coyuntura actual: «Ser labrego no debe ser algo peyorativo, como se venía considerando injustamente».

Igualmente defiende que este sería un buen momento para intentar romper el «enorme desajuste» de los precios en origen y finalistas de los productos del campo. «El productor debe obtener un rendimiento mayor, estableciendo unos precios de garantía que, cuando menos, eviten unos ingresos que apenas cubren los gastos de producción. También se debería evitar la venta a pérdidas, así como que las grandes cadenas comerciales usen la agricultura como productos-reclamo. Y también debería favorecerse el comercio de proximidad», según señala el ingeniero, además de poner el acento en el «importante» incremento de costes que han tenido que sufrir agricultores y ganaderos para adaptarse a las exigencias y normativas derivadas del covid-19: trazabilidad, control sanitario, certificaciones de producción, bienestar animal, etcétera. «Los agricultores y ganaderos están habituados a trabajar en condiciones de máxima precaución. Supieron cómo actuar, ya que trabajan con seres vivos que sufrieron la peste aviar, la peste porcina, las vacas locas, de tal forma que, frente al ataque del coronavirus, utilizaron aquellas armas que la experiencia les dictaba».

En cuanto al sector lácteo, donde Galicia es la octava región europea y la primera de España con el 42 % de la producción total, Raña habla de dos grandes retos: «Aumentar la superficie de las explotaciones para obtener más y mejor forraje que evite la compra de concentrados y, por otra parte, industrializar esta leche en Galicia, dejando de envasar solo leche líquida, que apenas aporta valor añadido, incentivando la creación de industrias de postres y potenciando la producción de quesos y otros derivados. En esta línea, hay algunas experiencias interesantes, como Bama y Xanceda». En relación al sector cárnico y vitivinícola, «con productos de muy alta calidad reconocidos en el mundo», indica como objetivo lograr que lleguen a los mercados sin perder calidad. Y en cuanto al avícola y porcino, «con importantes industrias», se impone mejorar el tratamiento de los purines de las explotaciones para favorecer el medio ambiente y la biodiversidad, según afirma. «En resumen, el gran desafío del mundo rural es conseguir que la sociedad ponga en valor lo que realmente le está aportando, y luchar contra el envejecimiento y la despoblación acercando la juventud», añade.