Alba y Lucía, pequeñas musas de Ordes para Goya, Van Eyck o Morisot

Las dos hermanas recrean con la ayuda de su madre las obras que selecciona su tía


santiago / la vozsantiago / la voz

Ocurrió de forma espontánea, pero no por casualidad, ya que María del Camino Viana, joven historiadora del arte y divulgadora, vio desde su confinamiento en Vigo la foto de sus sobrinas: Alba (9 años) y Lucía (a punto de cumplir 7), que ese día sobrellevaban el encierro en Ordes con algunos de sus disfraces. Y a su formada retina le llegó el flash del cuadro El quitasol, de Goya. 

Tras los emoticonos risueños que María del Camino intercambió con su hermana Tamara, la madre de las pequeñas, surgió la idea de recrear cuadros, una actividad con gran éxito en toda España, en parte gracias al detalle y buena pose de su recreaciones.

«A mis hijas les encanta disfrazarse, tienen un cajón lleno de cosas», explica Tamara, que además de tan particular fondo de armario utiliza todo tipo de elementos y artilugios para completar las reproducciones. «No me llevan mucho tiempo», reconoce, ya que pueden conseguir una copia animada durante una tarde de investigación y juegos. Para sus hijas es mucho más que un entretenimiento, ya que la rama pedagógica de su tía, activa integrante del colectivo La Cámara del Arte, también les introduce conceptos artísticos e información sobre los autores y las obras que representan. Y si a eso se añade que Lucía, la pequeña de la familia, tiene una innata vena artística, la fiesta está servida.

Hasta el momento han recreado El Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa (año 1434), de Jan Van Eyck; El cambista y su mujer, de Quentin Massys (1514); y El peinado (1894), de la pintora impresionista Berthe Morisot. Alguna de las propuestas de la tía Camino no están en la agenda de su familia ordense porque es una obra de difícil ejecución, como el óleo de Murillo, Niños comiendo uvas y melón. Pero tienen unas cuantas en cartera que pronto verán la luz. «Paramos en Semana Santa porque nos tomamos unas vacaciones y ahora las niñas tienen muchos deberes», señala Tamara Viana, que también lamenta que el mal tiempo de estos días no ayude mucho, ya que no pueden salir a la terraza de su pequeño piso, por lo que la tarea resulta más complicada. De todas las recreaciones conseguidas, la que más trabajo les dio fue la obra de Massys, para la que necesitaron mucha imaginación. De hecho, los platillos de la báscula, explica la autora de la idea, son piezas de su casa, y lo que parecen las cadenas para pesar las monedas son, en realidad, pinchos para brochetas y unos cordones. Y el detalle negro, descubre, es una pieza de recarga de un ordenador. La adulta y madre del equipo se encarga de montar la escena, que intenta reproducir hasta el más mínimo detalle para que Alba y Lucía luzcan como pequeñas musas.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Alba y Lucía, pequeñas musas de Ordes para Goya, Van Eyck o Morisot