El posible cierre de Meirama amenaza 500 empleos en la comarca de Ordes

Antonio Longueira Vidal
toni longueira CARBALLO / LA VOZ

ORDES

josé Manuel Casal

El comité de empresa suma a 180 directos e indirectos los de las «sinerxías» que genera

09 nov 2018 . Actualizado a las 05:10 h.

La cúpula de Naturgy, antigua Gas Natural-Fenosa, continúa sin deshojar la margarita (o si lo ha hecho, no lo ha comunicado de forma oficial) sobre la continuidad, o no, de la térmica de Meirama y garantizar así la operatividad de la planta cercedense para más allá del 31 de diciembre del 2020 (y no del 2023 como se anunció en un primer momento).

Para ello, la multinacional debería rascarse el bolsillo e invertir unos 100 millones de euros en adecuar las instalaciones a la emisión de gases ricos en óxido de nitrógeno, azufre y otras partículas contaminantes a la cada vez más exigente normativa dictada desde Bruselas. Y mientras la espada de Damocles se cierne sobre la planta de Meirama, la térmica continúa cumpliendo, por octavo año consecutivo, con los parámetros de adjudicación de energía, concedidos por el Estado a comienzos de año.

Naturgy tiene de plazo, según avanzó ayer el presidente del comité de empresa, Bautista Vega Tato (CIG), «entre decembro deste ano e o primeiro trimestre do vindeiro» para adoptar una decisión definitiva al respecto. «Iso foi o que nos dixeron na última xuntanza que mantivemos», indicó. Vega Tato insistió en los bajos costes de producción en los que opera en la actualidad la central de Meirama debido, en gran medida, a que emplea carbón de importación, en su mayoría de Sudáfrica y Estados Unidos: «Producir un megavatio en Meirama é máis rendible que noutras plantas térmicas ou noutras fontes enerxéticas diferentes, sobre todo dende a supresión das primas á produción».