La Festa do Galo Piñeiro aunó exhibiciones y gastronomía para celebrar su primer cuarto de siglo
O PINO
El plato fuerte de la jornada de O Pino, además del mencionado gallo autóctono, es la actuación del susurrador de los caballos, Santi Serra Camps
03 ago 2026 . Actualizado a las 20:52 h.Hablar de la Festa do Galo Piñeiro e Mostra Cabalar de O Pino es hablar de una jornada en la que la canícula se deja sentir. Pero esta ocasión no fue así. El calor apretó al mediodía, pero con una mañana nublada el espectáculo ecuestre y la visita a los gallos y gallinas de raza Piñeira se volvieron más agradables. Con el ahínco de todos los años, Antonio Suárez, Toño, el organizador de la feria equina, defendía un evento que ha cumplido su primer cuarto de siglo. ¿A por otros 25? «Oxalá, e que eu os seguira presentando», afirma con humor. La muestra mantuvo el programa de otros años en cuanto a categorías y premios, pero con un broche final, la actuación a última hora del domingo —para celebrar la vigesimoquinta edición— de Santi Serra Camps, el susurrador de los caballos, cuyo espectáculo le llevó a coronarse como el ganador de uno de los talent show más conocidos de la televisión estatal, y que hoy en día es uno de los adiestradores equinos más reconocidos de Europa.
A esta feria ecuestre acuden todos los años propietarios de la zona, muchos de ellos desde la primera edición, «a xente repite. Esta é unha zona tradicionalmente con moitos propietarios, e levan vindo toda a vida», dice Toño. Una de ellas es Lucía, de 17 años. Su familia, de la ganadería Diego Blanco, tiene caballos, y ella ha crecido con el amor a ellos, «desde que nací estoy metida en este mundo, me encantan, en mi familia estamos todos». Profesionalmente quiere ser profesora de primaria, «pero a esto me voy a dedicar toda la vida».
Y si al caballo hay que quererlo, al galo Piñeiro también. A unos pocos metros de la muestra caballar está la carpa de esta raza autóctona, en la que el juez observa y apunta para premiar los mejores ejemplares. Carlos Magadán, criador, los observa orgulloso. De O Pino, empezó a criar estas aves precisamente hace 25 años. Lo hizo con tres gallos y gallinas y ahora tiene 40. Diez de ellos los trajo a la feria, «todos os anos que veño caen dous ou tres premios», cuenta. Comenzó a criar porque es un mundo que le apasiona. Su abuela tenía, «e cando vin os primeiros exemplares cos pitos pequeniños lembroume a cando eu era pequeno e a miña avoa os coidaba».
Ahora ve menos criadores, «penso que porque todo subiu de prezo, e tes que ser moi fan disto, se non, acabas abandonando». Como Carlos, otros vecinos han conseguido que una raza autóctona que estaba a punto de extinguirse esté ahora asentada. El alcalde de O Pino, Manuel Taboada, se mostraba orgulloso de la trayectoria de esta fiesta, «hoxe non é que soamente o galo Piñeiro estea asentado no concello do Pino, senón que o está na comarca de Arzúa e fóra, mesmo máis alá de Galicia porque xa está na zona de Asturias e mesmo nalgunhas de Portugal». Taboada se felicitaba también por el apoyo de los vecinos y los asiduos que no fallan año tras año, «hai que agradecerllo, porque realmente os que fan a festa son os visitantes».
Poco a poco esta fiesta ha ido ganando en actividades. Uno de los puntos fuertes es la degustación del galo Piñeiro. Casa Taboada se encarga desde el 2025 con una receta tradicional, y secreta, de este restaurante que acumula ya medio siglo de vida. Además, desde el año pasado a la sabrosa carne se unen otros productos gallegos como quesos, lacón, mermelada, bizcochos o galletas, regados con vinos de denominación de origen.
Este año el pregonero de la fiesta no fue uno, sino muchos. Los encargados fueron los jóvenes de O Pino que se proclamaron campeones de Europa de fútbol gaélico en las dos últimas temporadas. Curiosos, turistas y vecinos disfrutaron no solo del espectáculo equino y de las aves, sino de los puestos de artesanía, los juegos tradicionales, los obradoiros de cerámica, bolillos o bisutería, o de las demostraciones de tallas de madera, realización de panderetas, torneado, fieltro y encaje de bolillos. Y como no, música y políticos. La delegada de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, el alcalde de Oroso, Álex Doval, o la secretaria xeral del PPdeG, Paula Prado, no quisieron perderse una de las fiestas que marca año tras año el inicio del mes de agosto.