Santiago / La Voz

Hierbas milagrosas, carnes de todos los colores y sabores, golosinas, rosquillas, hermosos caballos, música autóctona, música de verbena y música celta, atracciones para los más pequeños y un sinfín de espectáculos para abrir la boca no lograron ensombrecer, ni de lejos, el protagonismo que, desde hace veinte años, tiene en O Pino el galo piñeiro, al que se le rindió homenaje de nuevo en la tierra que lo reivindica como raza autóctona.

Todo un fin de semana de exaltación que finalizó con el concurso de los gallos más hermosos y las gallinas más garbosas bajo la admiración de cientos de festeiros que acudieron fieles a la cita de todos los primeros domingos de agosto, promovida por el Concello do Pino con su alcalde, Manuel Taboada, a la cabeza, y por la Asociación Galega da Galiña Piñeira, que para impulsar la codiciada marca de raza autóctona se marca como objetivo llevar al galo piñeiro a los concursos nacionales, porque «se non che valoran fóra nos tes nada que facer», subraya Xosé Ramón Cillero, vocal y portavoz de la nueva directiva de una entidad que lucha por colocar al galo piñeiro al nivel de la gallina de Mos o del can de palleiro.

Un centenar de presumidas aves sacaron pecho desde sus jaulas y cantaron orgullosas su conquista fuera de las tierras gallegas mientras los presentes admiraban la belleza y el colorido de sus plumas y los niños se enternecían con los pollitos, la cantera de la raza piñeira. Otros se sentaban bajo las carpas en las que se cocía el pulpo o se preparaban las carnes, y arriba, en el palco, el incombustible Luis Rial celebraba su cumpleaños pasando el micro al periodista de la Televisión de Galicia Terio Carrera, pregonero de la XX Festa do Galo Piñeiro. Con su argot deportivo habitual, Terio calificó la fiesta como una «exaltación de autoestima destas terras», y al galo piñeiro lo comparó con Cristiano Ronaldo cuando celebra un gol, «coa cabeza erguida e os ollos que cegan». Por eso, a los asistentes a la cita agroalimentaria que recibe a fieles y paganos, a peregrinos y lugareños, a turistas y vecinos, el pregonero les pidió que, imitando a los gallos del concurso, no dejasen nunca «de sacar peito polo que é noso», porque se trata «dun ser fermoso que debe ser coñecido por todo o mundo». Luego habló el alcalde, quien reconoció que la vigésima edición de la Festa do Galo Piñeiro estaba siendo la «top, top, top». El no va más.

Será por eso que el regidor estuvo muy bien acompañado. Ovidio Rodeiro, delegado de la Xunta en A Coruña; Manuel Rodríguez, director de Calidade Alimentaria; Mónica López, delegada territorial de Medio Rural; Carmen Pita, gerente de Turgalicia, y representantes de los concellos de Boqueixón, Vedra, Vila de Cruces, Frades y Touro se sacaron el carné de piñeiristas.

Concursaron 116 aves en una cita que se completó con la Feira Celta y la Mostra Cabalar

El jurado distingue a Lucas Magallán como mejor criador y a José Ramón Cillero, que recibió el premio al mejor gallo aperdizado

Susana Luaña

La feria fue redonda, y no solo por llegar a su vigésima edición, sino también porque batió un nuevo récord con 116 ejemplares a concurso llegados desde toda Galicia, pero también de Asturias y del País Vasco. De tierras vascas llegó también el reconocido juez internacional Miguel Ángel García de Diego, encargado de elegir los mejores ejemplares en tres modalidades. La familia Magadán, tradicional en el podio, resultó de nuevo premiada. El galardón fue, en esta ocasión, para Lucas Magadán, de la parroquia de Salceda, elegido mejor criador y mejor expositor. El gallo que presentó José Ramón Cillero se llevó el primer premio en la categoría de aperdizados, y será el encargado de anunciar la siguiente edición de la fiesta. Otro gallo aperdizado galardonado fue el de Mónica López, mientras que las gallinas que se hicieron con los premios en esta categoría fueron las de José Manuel Traseiras y Lucas Magadán. En gallos asalmonados fueron reconocidos los ejemplares de José Antonio Pose y Daniel Fernández, mientras que las gallinas premiadas fueron, de nuevo, las de Lucas Magadán. En blancos, ganaron Miguel Neira y José Antonio Pose en gallos, y María Rosa Castro y José Barreira en gallinas.

La organización, con el visto bueno de los criadores, decidió este año no dar premios en metálico. Como indicó uno de ellos, Daniel Fernández, «interésanos máis o pedigrí». Sí recibieron dinero los ganadores del concurso de gallos de corral, que fueron Matías Miranda y José Antonio Pose.

Mientras los 900 kilos de gallo de la degustación gratuita se agotaban, otros asistentes disfrutaban de la XI Feira Celta y de la XX Mostra Cabalar, con equinos que se lucieron para recibir alguno de los 17 premios en los que se repartieron 4.000 euros.

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El galo piñeiro de O Pino, a la conquista de «poleiros» forasteros