Pilar García Caamaño recibió el décimo Premio 8 de marzo sin que pudiese asistir por estar convaleciente en el hospital
21 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.1En Galicia, las tabernas son como el corazón que late en cada parroquia. Pilar García Caamaño, más conocida por todos como Pilucha do Piolo, forma parte de la memoria de la parroquia negreiresa de Gonte, allí donde nació en el año 1945 y donde creció estrechamente vinculada al establecimiento familiar abierto ese mismo año que con el paso del tiempo se convirtió en todo un símbolo para Gonte. Y como ella misma reconoce: «Nacín nunha taberna e teño espírito de taberneira», lo cual resume una vida entera detrás de la barra hasta su jubilación tras 65 años de arduo trabajo, en agosto del año 2010, cuando cerró sus puertas para siempre la taberna O Piolo, entre cuyos célebres visitantes se halla el mismísimo chef Juan Mari Arzak, por su amistad con los hermanos Rogelio, Francisco y Miguel Rial, del restaurante Casa Barqueiro. Este 2026 fue distinguida con el Premio 8 de marzo en su décima edición, que concede anualmente el Concello de Negreira, dándose la circunstancia que esa misma semana tuvo que ingresar en el hospital por un problema de salud que le impidió asistir a su propio homenaje el pasado 6 de marzo. Aún así, ella y su familia decidieron que la gala se celebrase igual mientras Pilucha se hallaba en una habitación del Hospital Clínico de Santiago y fue su hija, Susana Freire García, la encargada de recogerlo. «Todos me dixeron que estivera moi ben, porque estaba toda a miña familia e a de Juan, meu home, e moitas persoas queridas e veciñas de Gonte, cun auditorio a tope, polo que só podo estar agradecida e sinto non poder estar alí, pero demostraron o seu cariño e para min iso é algo que nunca esquecerei», señala una Pilucha que a los tres días de su homenaje pudo regresar a su domicilio «moi emocionada por todo», tras ver las imágenes con la grabación que hizo una de sus nietas, Julia. Su premio es extensible a todas las taberneras que como Pilucha crecieron y atendieron su establecimiento en un contexto histórico de importantes dificultades económicas y sociales, por lo que como en su caso y en el de otras muchas mujeres taberneiras como Lourdes Tomé, de Casa Ovidio, en Zas; Amadora Lourido, de Romarís; Lourdes López, de Barbazán; o Pepita, de Casa Ruso, en Ons (Brión) y tantas otras, su labor encomiable contribuyó a la actividad de cada parroquia de una manera muy significativa como puntos de encuentro y convivencia, o de celebración y, de memoria colectiva. Pilucha do Piolo combinó su faceta de taberneira con la de corresponsal del célebre espacio radiofónico Por Parroquias, en la antena de Radio Negreira desde 1993.