Urgen la restauración de elementos dañados por las riadas en A Ponte Maceira

emilio forján NEGREIRA / LA VOZ

NEGREIRA

La declaración como BIC ofrecería una mayor protección de este conjunto de gran valor patrimonial

02 feb 2020 . Actualizado a las 05:05 h.

El entorno histórico de A Ponte Maceira suspira por una actuación para frenar los daños en algunas de las estructuras de sus elementos de piedra como el puente, la presa o los molinos, y ahora, tras los últimos temporales, también la rampa de acceso a estos últimos. Lo constata un informe técnico encargado por el Concello de Negreira y remitido a comienzos de enero tanto a Augas de Galicia como a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, solicitándoles una actuación urgente que ponga remedio a su deterioro.

El informe, elaborado por el arquitecto municipal, Alfredo Varela, alude a que la fuerza del agua a consecuencia de las fuertes crecidas del pasado diciembre provocaron el desplome de una parte del pretil de piedra que sirve de protección sobre el cauce en la rampa de acceso a los molinos -en el lado de Negreira-, amén de una fisura en el muro que lo sustenta, con el riesgo de un derrumbe mayor. Otro de los elementos dañados es el molino más cercano al río. La principal incidencia se detecta en las juntas de los sillares y piedras, «apareciendo grietas importantes en varias de sus fachadas», que están provocando el deterioro de las paredes. El tejado también está dañado y la puerta ha desaparecido.

No es la primera vez que los servicios técnicos del Ayuntamiento de Negreira trasladan a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural informes constatando la necesidad de soluciones técnicas para corregir los problemas en el entorno de A Ponte Maceira. Actuaciones que nunca llegaron a ejecutarse, como en las grietas visibles en el arco central del propio puente, de las que ya se informó en el 2016 a Patrimonio ante el riesgo de derrumbe. Según lo expuesto en su momento por los técnicos de Ames y Negreira, una de las fisuras está consolidada y la otra desplaza las piedras por el crecimiento de las raíces de un salgueiro ante el abandono del viaducto durante largos años. Salgueiros que ahí continúan creciendo sin que Patrimonio ponga coto al deterioro.