Arrecian las protestas en Melide en defensa de la presa histórica de la playa fluvial

Natalia Rodríguez Noguerol
natalia noguerol MELIDE / LA VOZ

MELIDE

PACO RODRÍGUEZ

El frente vecinal llama a secundar otra concentración: el lunes ante el Concello en busca del apoyo del gobierno local

10 sep 2026 . Actualizado a las 21:08 h.

Los vecinos de Melide no cesan en su empeño de evitar que la intervención proyectada por Augas de Galicia para subsanar la acumulación de lodos en la playa fluvial de Furelos afecte a la integridad de la presa decimonónica que delimita la zona de baño. La Asociación Cultural e Veciñal Melidá, que a lo largo de todo el verano coordinó diferentes acciones de protesta —la última, el pasado fin de semana—, volvió a convocar una concentración ciudadana, esta vez ante las puertas del consistorio, para también dejar constancia del descontento por el manifiesto silencio público del bipartito Adiante Melide-BNG, que ultima una respuesta. Será este lunes, a las ocho y media de la tarde, la nueva manifestación para reivindicar una solución alternativa a la compuerta abatible que, sobre una estructura de hormigón de diez metros de ancho, ocupará más de la mitad del dique.

Los vecinos cuestionan la intervención —que la Consellería de Medio Ambiente defiende al contar con los informes favorables de Patrimonio, Urbanismo y municipal— toda vez que «nin soluciona o problema de contaminación do río que provocan os vertidos, nin é necesario para solucionar o problema de acumulación de lodos, cuxa causa é, simplemente, o actual abandono do sistema de desaugue», explican. Ese mecanismo, integrado por sendas compuertas, es el que el colectivo vecinal exige rescatar del actual estado de abandono como solución compatible con el conjunto patrimonial de 1883 que la conocida como presa de Don Antonio integra junto con un canal y un molino de propiedad municipal. La asociación hace un llamamiento a la participación en la concentración del lunes «para que non substitúan a presa por unha comporta de aceiro e formigón en setembro».

Ante el próximo inicio de la obra —anunciado, en efecto, por la Xunta para septiembre—, desde el colectivo social que impulsó esta nueva movilización ciudadana por el patrimonio en Melide apelan a la unidad vecinal que, a finales del año pasado, logró frenar el encalado de la iglesia parroquial de San Pedro para que, de igual modo, se evalúe una solución a los problemas de sedimentación de la playa fluvial de Furelos, compatible con el mantenimiento del centenario dique. Esa alternativa es la que lamentan los vecinos no se haya planteado desde el Concello melidense cuando hace cinco años recibió el proyecto de Aguas de Galicia «para que informase favorablemente ou ben formulase as alegacións oportunas. Contra toda lóxica —apuntan—en lugar de poñer en valor esta presa histórica, que é de todos, e alegar que se estudase unha alternativa que respectase o noso patrimonio, deu o seu ok ao proxecto».

La indignación reside también en la falta de información oficial. Fue este verano cuando coincidiendo con la ejecución de la primera fase del proyecto —consistente en la limpieza del lecho del río— los vecinos conocieron «por la prensa» la solución propuesta. Piden, así, al gobierno local «recoñecer os erros de non ter estimado o valor patrimonial da presa e informado do proxecto en tempo e forma aos veciños, paralizar unha actuación irreversible, e valorar recuperar o actual sistema de desaugue».

El director del museo, con el dique 

El director del museo etnográfico Terra de Melide, Xosé Manuel Broz, dio un paso al frente en la polémica por la intervención en la playa fluvial de Furelos. En un escrito dirigido al alcalde, José Manuel Pérez, y al conjunto de la corporación municipal —con el PP y el PSdeG en la oposición—, Broz defiende que «é necesario esixir que teñan en conta o carácter histórico do muíño e da presa, que, ademais da antigüidade, é de moita estima dos melidaos ao longo de moitas xeracións, como punto referente no Furelos».

El director de la galería comarcal ofrece su colaboración y la de la institución a la que representa «para que defenda o noso patrimonio», apela, en su escrito, al regidor melidense. Xosé Manuel Broz es partidario de preservar la conocida como presa de Don Antonio como parte integrante que es de un «excelente», afirma, conjunto hidráulico que propone restaurar para diferentes usos públicos. «Realizando a debida restauración do muíño, que foi legado para obra social pola súa última posuidora, é de xustiza e obrigación co seu xeneroso legado defender o dereito histórico que ten, ante a ignorancia histórica que se poida cometer, sen ter en conta o carácter antigo e monumental que ten, pois é o muíño de mellor arquitectura da contorna», sostiene el director del museo melidense, desde el que defienden la protección legal del conjunto etnográfico.