La directora de Correos que consiguió con la Asamblea de Melide su sello soñado

Por Natalia Noguerol

MELIDE

SANDRA ALONSO

Celsa Mariño, al frente de la oficina postal de la localidad, cuenta los entresijos detrás de la emisión de 60.000 unidades

22 mar 2026 . Actualizado a las 12:06 h.

Cuando era una niña, Celsa Mariño jugaba a dibujar y a crear sellos. «Y decía: ‘de mayor, voy a conseguir el mío propio», cuenta la directora de la oficina de Correos de Melide, que vio hecho realidad su sueño de infancia con la emisión de un sello conmemorativo de la asamblea que hace cinco siglos se celebró en la localidad para reivindicar el voto en Cortes que había perdido el entonces Reino de Galicia. «Fue uno de los primeros ejemplos del inicio de un nuevo modelo político que más tarde se llamaría parlamentarismo», reivindica Celsa la importancia de un acontecimiento histórico que, sostiene, «Correos pretende homenajear con esta emisión». Su sorpresiva puesta en circulación —se emitieron 60.000 unidades— el pasado 16 de enero puso fin a una travesía que esta melidense recorrió con un silencio que rompe ahora para agradecer el trabajo de quienes, también con discreción, la acompañaron en el camino. Porque no se consiguió de la noche a la mañana que Correos haya incluido en su exclusiva colección filatélica Efemérides la significada asamblea. «Fue un proceso largo e intenso», afirma para explicar que la propuesta «hubo que argumentarla muy bien», ya que «solo se emiten 90 sellos anuales y se aprueban con un año de antelación». De que sobraban razones para que Melide esté llegando vía postal a Canadá, Italia, Argentina, Uruguay o Reino Unido se percató en la celebración del 500 aniversario de la Asamblea. «Tuve la suerte de ser invitada, con lo que debemos agradecer al Parlamento, al Consello da Cultura Galega, al Museo Terra de Melide y al Concello melidense el haber organizado el acto», recuerda Celsa Mariño aquel 4 de diciembre de 2020. «Fue donde me surgió la idea de solicitar un sello, me puse en contacto con Cristina Vázquez y con Xurxo Broz, del museo, siempre dispuestos a ayudar en todo lo que necesité, y empecé a trabajar». La publicación, un año después, del libro conmemorativo que editaron el Parlamento gallego y el Consello da Cultura Galega le dio un último empujón para enviar «la primera propuesta», apunta. Y aunque no fue hasta mayo del año pasado cuando se aprobó tras varios intentos —en 2024 fue el último— «nunca me dijeron que no, y es de agradecer que en Correos siempre hayan mostrado un interés enorme en que el sello fuese una realidad», cuenta. Celsa Mariño también tiene palabras de agradecimiento para quienes avalaron la solicitud: «Asociaciones culturales, educativas, Asetem, Museo, Concello y María Rivas, que era la subdelegada del Gobierno en aquel momento», señala. Tampoco se olvida de agradecer al creativo Alberto Taracido y al Consello da Cultura Galego la imagen que ilustra un sello para el que en la oficina postal de Melide «hubo una lista de espera de cuatro folios. El día que se emitió se agotó a las once de la mañana», cuenta Celsa Mariño, satisfecha por haber puesto «mi granito de arena para que ese momento histórico tan importante para Melide quedase reflejado en el sector»; y también por «lo orgullosa que creo que está la gente de que lo hayamos conseguido».