Marcos Agra, el joven de Melide que cría canarios por afición desde los 12 años

Natalia Rodríguez Noguerol
Natalia noguerol MELIDE / LA VOZ

MELIDE

Xoan A. Soler

Estudiante de segundo curso de bachillerato, cuida en su casa de 60 ejemplares con los que gana concursos

13 ene 2026 . Actualizado a las 21:50 h.

Marcos Agra se lo pasó pipa en pandemia. Con 12 años que tenía entonces este estudiante de segundo curso de bachillerato en el IES de Melide, lo primero en lo que uno piensa ante esa afirmación es en el tiempo que, aunque confinado, ganó el chaval para divertirse, al haber quedado suspendidas las clases presenciales. Error. «O 12 de marzo cheguei a casa e acababan de nacer os primeiros», recuerda con exactitud este joven criador de canarios que, en la primavera de 2020, se inició en una afición que vincula con su amor temprano por los animales —«gústanme dende pequeno», afirma— y con el de su abuela materna y su padre por, en particular, los canarios —«tíñanos na casa como mascota», cuenta—.

El primero que él tuvo fue un regalo, y tras el obsequio «comprei unha femia, regaláronme outro macho e outra femia máis, e na corentena criaron por primeira vez», recuerda este joven melidense, que, hoy, con 17 años —cinco más que entonces— cuida, por afición, de 60 pájaros de ese especie originaria de las islas volcánicas de España. Con 12 de los ejemplares, de 7 variedades diferentes, participó en el último campeonato gallego de la Sociedade Coruñesa de Canaricultura, celebrado en diciembre en el jardín botánico de O Burgo. Era su segunda vez en ese certamen y obtuvo ocho galardones: tres primeros premios, dos segundos y tres terceros, en diferentes variedades de «canario de color de factor rojo», que son los que él cría.

La afición de Marcos Agra, con premios también en concursos anteriores, sorprende, pero más aún el conocimiento técnico que ha ido adquiriendo de la especie, a base de, cuenta, «ver vídeos en internet, ler libros que comprei», y las enseñanzas del que es, afirma, «o meu mestre»: Jesús Casas, un criador de la zona de Carballo al que le compró la hembra de canario con la que empezó a reproducir la especie. «El deixou os paxaros, pero segue ensinándome cousas», cuenta el joven melidense, que tiene sus pájaros a resguardo en jaulas en la terraza de la vivienda en la que reside con sus padres. En contra de lo que en principio pueda parecer, no causan molestia alguna al vecindario. Porque, aunque, como es lógico, «cantan, co ruído da calle —explica Marcos— non se senten». La única que «sopra» es su madre, que tampoco tiene queja al haber asumido el joven toda la responsabilidad en el cuidado de los pájaros. Tanto es así que no hay quien le reste una hora diaria mínimo a los cuidados que requieren. «Hai que estar varrendo continuamente, limpar as gaiolas unha vez á semana, botarlles auga todos os días, ademais de darlles de comer», cuenta este futuro estudiante de Biología de Melide, que nutre a sus canarios no solo de alpiste, otras semillas y cáscaras; incorpora a la dieta de los animales «verduras como brócoli, e pasta de cría, que é unha mestura de vitaminas e aminoácidos para que teñan unha boa alimentación e estean ben de saúde cando é a época de cría», explica. Los trabajos se doblan entonces, al igual que en verano, que es la época del año en la que cuida de más ejemplares, porque se juntan los reproductores con las crías. Además «todos están co cambio de pluma, que remata en setembro», cuenta Marcos, que, en otoño, se embarca en la selección de los mejores reproductores y de las mejoras crías para la continuidad de la especie y para concursar. Estar comunicado en red con otros criadores le permite intercambiar los ejemplares que no le interesan.

Miembro de la Asociación Ornitológica del Noroeste —integrada en la federación regional—, Marcos Agra es de los pocos criadores de canarios que hay en Galicia. Porque aunque España, señala, «é dos primeiros países en ornitoloxía deportiva, con 80.000 criadores», la afición se concentra en Andalucía y en Valencia. Pero el joven criador gallego, identificado como tal con el número F812, aspira a dejar en buen lugar a su comunidad en el campeonato mundial que se celebrará en 2029 en el país.