Rechazan el recebado y el encalado de las fachadas de la iglesia parroquial de Melide

La Voz MELIDE / LA VOZ

MELIDE

PACO RODRÍGUEZ

El museo local pide a Cultura modificar la propuesta por su «impacto visual»

06 oct 2025 . Actualizado a las 20:07 h.

El Museo de Melide calificó de «improcedente» el recebado y encalado que se plantea para las fachadas de mampostería de la iglesia parroquial de San Pedro en el proyecto de restauración que adjudicó la Consellería de Cultura para subsanar las patologías que tiene el templo, debido a filtraciones de agua y a deficiencias de estabilidad en los muros. Ante el próximo inicio de las obras, previsto para octubre, se dirigieron por escrito al departamento autonómico para solicitar la modificación del proyecto en lo que atañe a la solución para las fachadas.

«Aínda respectando o criterio xeral da Dirección Xeral de Patrimonio neste tipo de intervencións», puntualizan, la institución manifiesta su rechazo porque, explican, «dada a gran superficie e altura dos muros e fachadas a recebar e calear, a actuación suporía un impacto visual considerable no conxunto histórico, estruturado ambiental e historicamente encol da presenza rotunda deses grandes paramentos de pedra vista». En efecto, la iglesia parroquial de Melide, del siglo XIV, se levanta en una plaza —la del Convento— en la que también se erigen en piedra la Obra Pía de San Antón —con iglesia y un pazo reconvertido en casa consistorial —, y la propia sede del museo, en un antiguo hospital de peregrinos.

Desde la galería etnográfica, en la que dirigieron igual escrito al Concello melidense, también argumentan su oposición en que «non hai constancia histórica acreditada de que tales fachadas e muros tivesen sido obxecto de revestimento e caleado. De feito —añaden — no propio proxecto así se recoñece expresamente». Por otro lado, entienden que el recebado «crearía un problema futuro de custos continuos de mantemento derivados da dificultade de repintado periódico de muros tan altos e superficies tan grandes», además de que «suporía a necesidade de mantemento periódico cada pouco tempo para asegurar un bo estado de conservación ambiental e visual, o que, dada a superficie e altura, esixiría un importante desembolso económico, que non se asegura pola administración autonómica». Advierten también de que la solución conlleva «o risco de converter parte das fachadas en destino de pintadas». Finalmente, en el museo de Melide entienden que «o recebado e caleado tampouco aseguran unha maior protección futura ante a auga e filtracións, xa que obriga a unha maior superficie de mantemento periódico»