La capital del café está en Frades

Rocío García Martínez
Rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

FRADES

cedida

La aldea estradense abre un aula de formación para baristas desde la que el experto Diego Campos contagia su pasión a profesionales de todo el país

14 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una aula de formación abierta por el estradense Diego Campos Vigo ha convertido la parroquia de Frades en meca de los amantes de café. Allí, a lo más profundo de la Galicia orgullosa de ser rural, peregrinan profesionales de toda la península para conseguir las certificaciones de la Specialty Coffee Association (Asociación de Cafés Especiales), una organización internacional que se conoce por sus siglas SCA, que busca potenciar el café de especialidad y que es la única que ofrece formación reglada para baristas a nivel mundial.

Diego Campos es formador autorizado de la SCA (authorised SCA trainer) y un gran apasionado del mundo del café, al que se dedica en cuerpo y alma desde hace años. Su vinculación con el mundo de la hostelería le viene de cuna. Sus padres tenían el bar estradense A Cunca d’ouro, donde él hizo sus primeros pinitos detrás de la barra. Se curtió en el hotel Congreso y en la hamburguesería Orly, estudió el ciclo de Hostelería y trabajó en la cadena Hesperia, el Mesón Roberto o el restaurante Ruta Xacobea. Todo eso antes de cumplir los 22 años, edad a la que se puso al frente del restaurante estradense A Vila, que gestionó más de una década, compaginando al final estas funciones con la gerencia de la cafetería Alameda. Fue en esta etapa cuando el interés de Diego por el café comenzó a crecer hasta acabar centrando su carrera profesional.

Diego fue uno de los cuatro baristas gallegos que en el año 2015 lanzaron el proyecto Kanalla Coffee. Buscaban divulgar la cultura del café, acercando la riqueza y complejidad de este mundo a los no iniciados. Al tiempo que creaba adictos al buen café, el estradense consiguió certificarse como formador y entró a formar parte del equipo de Gastronimia, una firma dedicada a la formación y asesoramiento en temas gastronómicos que está especializada en el mundo del café y los productos ibéricos. Diego es director de formación de Gastronimia y ofrece cursos especializados de café, sobre todo, para la marca Mocay, del grupo Calidad Pascual. Viaja por toda España ofreciendo formación como baristas a los clientes de Mocay.

Esta faceta profesional fue el origen del aula para baristas de Frades. «Necesitaba un lugar onde ter o meu material e que me servira tamén como laboratorio de experimentación. Empezou sendo un laboratorio para min nun cuberto da miña casa e acabouse convertindo nun aula. A empresa Global Espresso Machines, que distribúe para España as marcas Fiamma e Dalla Corte, entre outras, colaborou coa colocación da maquinaria e así fomos arrancando», explica Diego.

«O soño da miña vida»

El estradense —que es uno de los 40 formadores de la SCA en España— no puede estar más contento de haber convertido Frades en capital del café. Es como aunar sus dos pasiones: el café y la aldea. «É o soño da miña vida», asegura. Desde su aula rural, Diego Campos ofrece todo tipo de formaciones relacionadas con el universo del café. Imparte cursos para conseguir el certificado de barista de la SCA en diferentes niveles, hace los exámenes prácticos —los teóricos son on line— y diseña también talleres a la medida de cada cliente, como los sensoriales, los de cata o las clases magistrales de latte art.

Por el momento, toda la formación está dirigida a profesionales, pero Diego tiene previsto impartir también en el futuro clases on line para particulares, para que cualquier persona aprenda a elaborar un buen café en su casa y con sus propios medios, siguiendo las instrucciones del experto por Zoom. «Trátase de poñer unha bata e facer un café xuntos, segundo as necesidades do particular, o tipo de cafeteira que ten, se ten un muíño ou non...», explica el barista.

Clientes más exigentes

«O mundo do café está adquirindo unha presenza enorme nos locais profesionais. A nivel particular, coa pandemia, a xente tamén se empezou a interesar polo café nas súas casas. A xente sabe máis de café e iso repercute na hostalería, porque como cliente tamén esixe máis. Estase dando unha cadea en favor do café», comenta Diego. «Os sobres de azucre pasaron de 9 a 7 gramos e as variedades arábicas máis complexas acompáñanse só con 5 gramos. Se está bo, a xente quere disfrutar o café como é. Xa non vale calquera calidade nin calquera elaboración», dice satisfecho. Como buscaba Kanalla Coffee, la cultura del café empieza a ser un hecho.