Es la de San Xoán de Laíño, en la que las fincas sin limpiar son privadas
14 jul 2026 . Actualizado a las 05:05 h.El municipio coruñés de Dodro no es ajeno a la problemática de las fincas sin limpiar en la franja de protección de los núcleos habitados hasta el punto de que una de sus parroquias, la de San Xoán de Laíño, está identificada como prioritaria a la hora de desbrozar en el Plan de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Galicia (Pladiga). No obstante, la catalogación afecta a las fincas de titularidad privada, que son las que más cerca están de las viviendas, mientras que el monte comunal está limpio o con los trabajos en marcha para ello, como sucede en la aldea de A Devesa, según explica el presidente de la Comunidade de Montes Cruz do Avelán, Jacobo Rodríguez.
Esta entidad, al igual que la otra del concello, la de Balouta y Fontecoba, es ágil a la hora de afrontar las limpiezas y apenas se registran avisos en el Ayuntamiento para terrenos de su titularidad. No sucede lo mismo con los privados, que no son limpiados con la misma rapidez y por varios motivos, según explica el ingeniero forestal Saúl de la Peña, que el Concello contrata cada año para tramitar los expedientes.
El ingeniero, que también es docente universitario, cree que la catalogación de San Xoán de Laíño como parroquia priorizada se debe «á cantidade de biomasa que ten» y a que se sitúa en una «zona de risco alto de incendio», sin contar, añade, que Galicia está entre los lugares de Europa en los que más crece la vegetación y los árboles. «Iso require dunha constante preocupación polo tema», señala el experto.
Por el momento, el ingeniero ha enviado unas cien notificaciones a titulares de fincas de todo el municipio. «Acabo de empezar e quedan moitos pendentes», asegura Saúl de la Peña que, según recuerda, el año pasado pudieron ser entre 300 y 500 los avisos remitidos a propietarios para que limpiasen los terrenos incluidos en la franja de seguridad, a veces no sin dificultades porque, según explica, «a maior parte dos particulares non saben ni onde están as fincas».
A ello se suma, además, las dificultades añadidas del catastro una vez que, según cuenta, hay muchas fincas mal referenciadas y otras sin identificar, con lo que localizar al titular a veces es misión imposible. En los casos en los que el dueño está localizado, el experto cree que Dodro, al igual que otras zonas rurales de Galicia, tiene una casuística particular que retrasa la limpieza: «a maior parte dos habitantes son xente maior» y «non hai tantas empresas de desbroce que poidan facer os traballos. E as que hai están sobrepasadas e non dan feito».
Por ello, el ingeniero forestal asegura que en el municipio de Dodro no está toda la superficie desbrozada más o menos hasta septiembre u octubre. «As fincas particulares acaban estando limpas en xeral, pero máis tarde do que deberían», afirma Saúl de la Peña, quien también pone el foco en que la Xunta incumple su propio plazo para tener los trabajos de desbroce ejecutados y que, en su caso, es el 1 de abril.
El Concello contrata a un ingeniero forestal para tramitar las notificaciones
La Consellería de Medio Rural ofrece este año desbroces bonificados en las 276 parroquias priorizadas, entre ellas la de Dodro. Las notificaciones que remite el Concello proceden de oficio; en base a las inspecciones sobre el terreno del ingeniero forestal, el alcalde Xabier Castro o el concejal de área, Ramón Abuín, o después de recibir las denuncias de vecinos. Una vez enviada la carta, hay propietarios que directamente pasan de recogerla y otros que atienden la petición de limpieza. «A maior parte da problemática é a dirección que consta no Catastro, de modo que so o 30 % dos terreos teñen ben a dirección», asegura Saúl de la Peña. Este explica que Dodro tiene desde hace años un plan municipal contra los incendios y, por tanto, convenio con la Xunta en esta materia pero, por contra, «nos anos que eu levo traballando neste Concello nunca viñeron por aquí a ver como está todo ou, se viñeron, non o notificaron», asegura el ingeniero forestal.
Desde la Comunidade Cruz do Avelán constatan que el hecho de que se limpien los terrenos de propiedad comunal anima a los particulares a hacer lo mismo con los de su titularidad, señala Jacobo Rodríguez quien desvela que incluso hay algún vecino que le reclamó a la entidad la limpieza de un terreno próximo a su vivienda, pero privado.