El chef Álex Iglesias presume de tener la terraza de verano con mejores vistas
08 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hay una buena lista de motivos para subir al Pico Sacro: unas vistas espectaculares, las leyendas que rodean a este puntiagudo monte de más de 500 metros de altitud de Boqueixón, su interés geológico y paisajístico... y a ellos se suma ahora una nueva terraza en la que se puede disfrutar de media comarca a bocados. El chef lalinense Álex Iglesias instaló, junto al párking situado cerca de la cima, un food truck en la que sirve los «sabores que te suben ao pico», con una carta sencilla e inspirada en las tres fiestas de interés turístico boqueixonés (Filloa de Lestedo, Entroido da Ulla y Carrozas de San Cidre).
Esto se traduce en filloas rellenas e crema y avellana con caramelo o chocolate, hamburguesa con queso el queso local Bo Queixo —de la DOP Arzúa-Ulloa—, tarta de Lestedo, entre otras burgers, bocatas y tablas de queso, «todo con produtos da zona», destaca Álex, un hombre que lleva toda la vida entre fogones y empezó desde bien joven en este ruedo, vinculado al restaurante familiar (el Cabanas, uno de los templos del cocido dezano). Tras dirigir el restaurante Dúas Liñas, en Arzúa, explica que se desvinculó de este proyecto y lo dejó en manos de su exsocio para centrarse en la empresa de cátering que tenía.
De este modo, el cocinero de 39 años anda de viernes a domingo y festivos subiendo al Monte Ilicino, y, entre tanto, prepara el banquete de una comunión para 350 personas, hace un showcooking para 40 o va con su food truck a una fiesta. Presume Álex que en Boqueixón él tiene «a terraza máis bonita e con mellores vistas de toda a contorna, na que se poden ver tanto Santiago coma Lalín dende o mesmo punto. E, no verán, estase xenial porque sempre core un airiño e agradécese moitísimo nos días calorosos».
Su oferta gastronómica forma parte de una iniciativa municipal para dinamizar este enclave llamada Tardeos no Pico Sacro, que incluye, además, visitas guiadas gratuitas y una agenda cultural llena de actividades paralelas de acceso libre, como proyecciones, música, recitales... En este container se cocina todo lo que llega a las mesas que lo rodean. «Tivemos que contar co tamaño pequeno da cociña e coas limitacións de luz, dado que traballamos cun xerador, que ten que manter frías as bebidas e refrescos que tamén vendemos», indica Álex, el cual cuenta con una empleada para atender este local al aire libre, Leti, «quen está alí dando o callo e presumindo do chiringuito coma se fora seu», destaca su jefe.
«Aquí hai un ambientillo moi divertido. Temos un fío musical, non moi alto tampouco, e tratamos de crear unha atmosfera agradable para gozar do atardecer dos venres, sábados, festivos e vésperas de festivos, ademais dun plan de domingo durante toda a xornada», comenta el chef, quien recuerda que el día del eclipse (el próximo miércoles) también darán servicio, complementando las charlas y conciertos programados para la ocasión. Y, aunque el cierre es a las 22.30 horas, están dispuestos a alargar el servicio un poco más en las noches de Perseidas con lluvia de estrellas.