Rubén Mourazos y Bruno García se lanzan a la carretera «a cegas»

ARZÚA

No son mecánicos, pero han montado su propio coche y correrán el Rally da Auga sin experiencia previa en la competición

22 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Es posible no ser mecánico y preparar desde cero un coche para correr un rali? ¿Y estrenarse en una prueba sin haber podido entrenar antes, sin haber tomado nunca notas? Rubén Mourazos García y su primo Bruno García Álvarez, ambos vecinos de Arzúa, quieren demostrar el primer fin de semana de junio que la respuesta a ambas interrogantes es sí, convencidos de que su pasión por los ralis será el motor que les permita avanzar y sortear todas las dificultades.

Superar obstáculos es lo que vienen haciendo desde hace más de dos años, cuando decidieron lanzarse a la aventura. Y ahora se acerca el momento de la botadura y la competición

Primero compraron una carrocería, la de un Citroën Saxo, y luego la fueron completando. Todo estaba preparado para el debut hace un año, para participar en un rallymix. La presentación estaba fijada para el 14 de marzo de 2020... Justo un día antes de que empezase el confinamiento, por lo que todo entró en modo de espera.

En ese largo paréntesis optaron por aprovechar el tiempo para desmontar y mejorar el vehículo, y ahora se aprestan a estrenarse en el Rally da Auga, que se disputará el 4 y 5 de junio y que es puntuable para el Campeonato de España de Tierra.

Rubén, que cumple 24 años la próxima semana y que se dedica profesionalmente a la electricidad y la fontanería, tendrá como copiloto a Bruno, de 26 años, y que trabaja como repartidor en un almacén. Son autodidactas en todo lo que tiene que ver con el automovilismo y la mecánica. Y se aproxima el momento de volcar esa pasión sobre el asfalto y los tramos de tierra.

Bruno recuerda ir de niño con su padre, otro apasionado del motor, a ver ralis. En casa de Rubén no hay tanta afición y reconoce que la idea de que compita no les hace mucha gracia. Pero él también le cogió el gusto a este deporte como aficionado desde muy crío, viendo y sintiendo el rugir de los coches desde las cunetas.

«Dámoslle a todo»

Ahí empezó todo. Prendió la mecha que los llevó a plantearse un desafío: «¿Y si compramos una carrocería y vamos montando nuestro propio coche?». Se pusieron manos a la obra y, aunque del dicho al hecho suele haber un gran trecho, lo han recorrido. «Dámoslle a todo», explica Rubén, que prefiere no hacer números porque «pode dar dor de cabeza». Tampoco se atreve a calcular la cantidad de horas de trabajo a lo largo de estos más de dos años: «Case tódalas fins de semana estivemos co coche, e algo pola semana».

Todo eso ya va quedando atrás y llega el momento de recoger los frutos. Lo primero será el acto de presentación. Y después ya la competición. Bruno reconoce cierto cosquilleo envuelto en los nervios del estreno y la incertidumbre, en un contexto que define en una frase: «Imos a cegas».