Unos 400 aficionados presenciaron el empate entre el Arzúa y el Vilalbés

La Voz SANTIAGO / LA VOZ

ARZÚA

Minibugy salvó el empate con una gran parada en el tiempo añadido

18 oct 2020 . Actualizado a las 22:33 h.

El Arzúa arrancó la temporada en casa con un empate sin goles ante el Racing Vilalbés. El resultado refleja lo que sucedió en el partido entre dos equipos que se respetaron mucho y que optaron por no asumir riesgos.

La afición demostró que tenía ganas de fútbol después del largo paréntesis motivado por el covid-19. Y a pesar de las restricciones y la obligatoriedad de mantener la distancia de seguridad, la directiva calcula que se dieron cita en el Municipal de O Viso unos cuatrocientos espectadores. Para optimizar el espacio, y aprovechando que la tarde fue soleada, el club dispuso de sillas en la pista de atletismo. Tomó la temperatura a cada uno de los asistentes, habilitó dispensadores de hidrogel y solo permitió que pudiesen estar juntos los convivientes.

El Arzúa no pudo contar con el portero Raúl Marqueta, obligado a cumplir un partido de sanción por la expulsión que sufriese en el último encuentro de la pasada campaña. Y Minibugy, su sustituto, salvó un punto en el tiempo añadido con una gran intervención. Los locales tampoco lograron materializar sus mejores ocasiones, sobre todo una de Iker Hurtado en la primera parte, y tampoco las de Brais y Alberto Blanco en la segunda.