La presión sobre la vivienda turística ya se traslada desde Santiago a Ames

Margarita Mosteiro Miguel
marga mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

AMES

Beatriz Torres aprovechó la oportunidad para abrir un piso turístico en O Milladoiro
Beatriz Torres aprovechó la oportunidad para abrir un piso turístico en O Milladoiro PACO RODRÍGUEZ

El registro gallego contabiliza en la capital 200 VUT menos que hace dos años

25 abr 2026 . Actualizado a las 20:57 h.

Casi doscientas viviendas de uso turístico menos en Santiago entre mayo del 2024 (816) y ayer, 24 de abril del 2026 (618). Desde diciembre del 2025, 50 VUT de Compostela fueron dadas de baja en el Rexistro de Aloxamento Turístico (REAT). Esto es consecuencia del endurecimiento de las inspecciones del Concello de Santiago para evitar que operen como viviendas turísticas aquellas que no tienen los permisos municipales recogidos en la normativa. Cuando empezó a hablarse de fijar límites a las VUT, en el año 2018, en el REAT de la Xunta había registradas 480 viviendas de uso turístico en Santiago.

La caída de la oferta de este tipo de alojamientos en la capital gallega está provocando un ligero repunte en ciertas localidades de algunos de los municipios más próximos a Santiago. Es el caso de Ames, donde ayer había registradas en el REAT 140 viviendas turísticas frente a las 68 que están inscritas en el 2022. En Teo hay actualmente 75 inmuebles de este tipo.

Las localidades del cinturón de Compostela que concentran un mayor número de VUT son O Milladoiro, Cacheiras, Os Tilos y Bertamiráns. La proximidad a Santiago, donde cae constantemente la oferta, es determinante para explicar el aumento de este tipo de alojamientos en los municipios del entorno, donde no hay normativas municipales restrictivas. Además, también están aumentando en otros municipios más alejados de Compostela, y que coinciden con localidades que son paradas tradicionales de los Caminos de Santiago.

La pérdida de viviendas turísticas en Santiago no favoreció la ocupación hotelera durante la pasada Semana Santa, que se quedó en el 60 %, según los datos de la Unión Hotelera Compostela. Estrella Ferreiro, de los pequeños propietarios de VUT, indicó que estos alojamientos registraron porcentajes muy superiores a la media de la ciudad, y calculan que estuvieron entre un 10 y 15 % por encima del promedio.

En su opinión, la reducción de plazas en Santiago también favoreció para que los que siguen operando tengan mejores resultados. Igualmente, considera que, al perderse inmuebles de esta modalidad en la capital, los turistas «buscan otros sitios para alojarse con las condiciones y comodidades que ofrecen los pisos», y de ahí que las de O Milladoiro y Bertamiráns, en Ames, «se llenen más y lo hagan con más antelación que hace un tiempo».

«Todo fue un fiasco: no bajó el alquiler ni subió la ocupación hotelera»

Estrella Ferreiro, portavoz del colectivo de pequeños propietarios de viviendas de uso turístico, considera que los partidos políticos que impulsaron y aprobaron la normativa contra las VUT «tendrían que reconocer que todo es un fiasco, pero no lo harán; no deberían olvidar que el PSOE perdió la alcaldía y CA perdió concejales».

La portavoz insistió en que la normativa contra las VUT se presentó como la «solución para los precios de los alquileres» y se pensó que, «al cerrar viviendas turísticas, los hoteles iban a aumentar su ocupación», pero «ni bajó el alquiler, todo lo contrario; ni subió la ocupación hotelera. Ahora parece que tienen más claro que las VUT no son competencia de los hoteles», sentencia. Ferreiro explicó que las «VUT que entraron en el alquiler, lo hicieron con rentas altas por su calidad; y eso hizo que los peores pisos pudieran subir sus precios, al quedar un margen amplio entre unos y otros». Considera que «con lo del mercado tensionado pasará lo mismo, y lo veremos con el tiempo».

La portavoz reconoce que muchos propietarios de VUT salieron del sistema debido a las «elevadas multas, pero también se están produciendo situaciones lamentables como la de un piso, antigua VUT, alquilado a estudiantes que recibe la visita de la Policía por la denuncia de un vecino, que decía que era vivienda turística, cuando saben que no lo es». Ferreiro considera que la mayoría de las que dejaron de ser VUT no pasaron al alquiler ordinario, «se pasaron al de corta duración para estudiantes, trabajadores temporales o investigadores. No solucionaron el problema de la vivienda con nosotros».

«Ahora se adelantan las reservas en O Milladoiro al no haber en Santiago»

Beatriz Torres tiene dos viviendas de uso turístico. La primera fue en Santiago, «con licencia, pero ahora, durante el curso, está ocupada por mi hija, y en verano sí está disponible para el turismo». Tras unos años con un piso, le surgió una oportunidad y puso en marcha una VUT en O Milladoiro (Ames).

Beatriz Torres explicó que, debido a las restricciones aprobadas en Santiago, el número de unidades disponibles bajó mucho, por lo que los visitantes optan por alojarse en localidades próximas a la capital. Ella considera que O Milladoiro ofrece muchas ventajas para los turistas que viajan en familia. «Las personas que optan por una VUT suelen ser familias con niños, y no son clientes de hotel», así que al no tener disponibilidad en Santiago, «porque al ser menos, se llenan antes, la gente busca una alternativa en los alrededores. No son personas que, al no tener vacantes en una vivienda turística, se van a un hotel».

Por su experiencia, «antes las VUT de O Milladoiro tenían reservas con menos antelación, y ahora está ya prácticamente lleno para el verano». Durante el invierno, salvo algunos meses en los que prefiere retirarla, la vivienda turística se alquila para varias semanas. «Tuve trabajadores que vienen por una semana, y que no les vale un hotel; y también una familia, que por obras en su casa, se quedaron durante mes y medio».

De cara a este verano, Torres considera que se repetirá lo sucedido en Semana Santa, «por la previsión, las VUT tendremos una ocupación mayor que los hoteles, porque tenemos unos clientes que vienen en familia, con coche, y que los hoteles no le ofrecen la independencia de una casa o un piso». Está segura de que la ocupación será «muy, muy buena».