O Milladoiro, tierra amiga de la bici

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

AMES

PACO RODRÍGUEZ

El carril para vehículos de dos ruedas abre formalmente el lunes mientras se ultiman las obras pendientes de la humanización de Rosalía de Castro, en Ames

25 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Parte del nuevo asfalto de la avenida Rosalía de Castro de O Milladoiro luce desde hace unos días un intenso color rojo, la tonalidad elegida en materia de tráfico para alertar de que es necesario un cuidado extra a la hora de circular. Este pigmento, que se utiliza para señalizar tramos peatonales o ciclistas en zonas con vías para tráfico rodado, le va como anillo al dedo a la travesía de O Milladoiro, que perdió dos carriles para automóviles en favor de vehículos de dos ruedas.

Formalmente, este carril bici, que también lo pueden utilizar los vehículos de movilidad personal (patinetes), estará disponible la próxima semana. Así lo ha advertido el Concello de Ames mediante un anuncio oficial en el que confirma que «a partir do luns, 27 de abril, estará operativo por completo o carril bici da N-550 ao seu paso pola avenida de Rosalía de Castro, no Milladoiro». En su alerta, también recuerda que «de acordo coa normativa vixente, queda prohibido parar, estacionar ou invadir dito carril». Dos días antes de que esta medida entre en vigor, el trazado de uso ciclista ya está totalmente despejado de automóviles, pese a que hasta que comenzaron los trabajos de pintado estaba funcionando como zona de estacionamiento de vehículos. De hecho, las bicis comienzan tímidamente a circular por esta vía, que previsiblemente aumentará su uso cuando esté totalmente terminada la obra de la senda peatonal y ciclista que parte de O Milladoiro y llega hasta San Caetano, en Santiago.

La apertura del carril bici es la parte más llamativa de la última fase de las obras de humanización de la N-550 a su paso por Ames. El proyecto está formalmente recepcionado pero siguen quedando trabajos pendientes. De hecho, el Ayuntamiento confirmaba ayer que las obras que faltan implicarán la recolocación de parte del nuevo mobiliario urbano y el repintado de las marcas y señales, tarea esta última que está previsto que se acometa en mayo. El acondicionamiento de la mediana que separa ambos sentidos de tráfico tampoco está terminado, ya que el sistema de riego no está listo y, en consecuencia, la jardinería no está completa. Y en algunos tramos peatonales de la calle hay baldosas rotas que se van a reponer. Revisar la señalización y los «detalles de obra» completan el listado de tareas pendientes del Concello. Con el proyecto cerca de rematar, el regidor, Blas García, destaca que «a cada día que pasa vemos como a calidade de vida da veciñanza mellora, pois así no lo fan chegar, coa redución da contaminación ambiental e acústica». «O Milladoiro deixa de ser un simple lugar de paso de vehículos cara a Santiago, e deixa de estar ao servizo dos coches e recupera a súa esencia como espazo de convivencia para os veciños e veciñas», añade.