Un taxista detenido en O Milladoiro por usar su vehículo para vender coca se enfrenta a 3,5 años de prisión

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO

AMES

En una imagen de archivo, sede de los juzgados de Santiago, en la que se encuentra la sección sexta de la Audiencia Provincial
En una imagen de archivo, sede de los juzgados de Santiago, en la que se encuentra la sección sexta de la Audiencia Provincial PACO RODRÍGUEZ

Fue sorprendido en un control en la N-550 con 24 dosis de esta droga, perfectamente individualizadas y escondidas en un calcetín

12 jun 2021 . Actualizado a las 22:02 h.

Las redes que se encargan de la distribución de drogas al cliente final han inventado todo tipo de sistemas para la venta de su mercancía, pero el caso que se juzgará la semana que viene en la sección sexta de la Audiencia Provincial, que es la que tiene su sede en Santiago, no es ni por asomo de los más utilizados. Y es que uno de los tres acusados es un taxista que presuntamente utilizaba su vehículo profesional para comerciar con la cocaína que compraba a una organización a la que la Fiscalía vincula a los otros dos encausados.

El taxista se enfrenta a una pena de tres años y medio de cárcel, mientras que los otros dos acusados tienen una petición de condena mayor, ya que el ministerio público les reclama seis años de prisión. Además, al primero le exigen 1.339,16 euros de multa y a los otros dos 2.008,74, que en el caso de no abonarse supondrían quince días y un mes más de privación de libertad, respectivamente.

La Fiscalía asegura que durante el primer semestre del 2019 el taxista compraba la cocaína a los otros dos acusados. Les pagaba unos 40 euros por gramo y el revendía esas dosis a entre 50 o 60 euros, por los que sus ganancias eran de entre diez y veinte euros por gramo en cada venta.

Fue el 15 de junio del 2019 cuando el taxista fue sorprendido en un control policial que se había montado en la carretera nacional N-550 a la altura de O Milladoiro ( Ames). Eran las 1.40 horas y los agentes que le dieron el alto le encontraron 24 dosis de coca escondidas en una cartera que llevaba en el calcetín del pie derecho. Iban, según el escrito de acusación, «perfectamente individualizadas para su posterior distribución entre terceros» y pesaron un total de 9,767 gramos.

Tras su posterior análisis en el laboratorio, la cocaína que llevaba encima el taxista tenía una pureza de solo el 50,86 % y su valor de mercado se ha establecido en 669,58 euros. Junto a la droga, al acusado se le encontraron también 545,39 euros en efectivo distribuidos en diferentes carteras y fraccionado en billetes y monedas y que el ministerio público asegura que proceden del tráfico de drogas. También manejaba cuatro teléfonos móviles.