«Na zona escolar a inseguridade vial é total, e calquera destes días imos ter unha desgraza»

El Anpa y el colegio A Maía demandan límites de velocidad más estrictos y otro paso peatonal


santiago / la voz

En apenas trescientos metros de la carretera autonómica AC-544 se concentra el corazón y el futuro de Bertamiráns, ya que en este reducido espacio estudian más de un millar de escolares y jóvenes, que se reparten entre la guardería municipal O Bosque, el colegio de infantil y primaria A Maía y el instituto plurilingüe de Ames. Tras años de demandas, la carretera dispone de aceras y la zona de estacionamiento de los buses se ha remodelado, pero los problemas de seguridad siguen ahí.

Así lo afirma la comunidad educativa, que el pasado día 3 plasmó sus demandas en un informe remitido a la Consellería de Infraestruturas con el aval de la dirección del centro, el claustro del profesorado y el Consello Escolar, en el que está presente el Anpa. En el escrito trasladan su preocupación «pola seguridade viaria do alumnado; se ben estamos a favor de todas as melloras que se foron introducindo nos últimos anos e as valoramos positivamente, cremos firmemente que se debe avanzar un pouco máis».

«Sabemos que non é doado, e partindo da base de que, en xeral, os pobos e as cidades están construídas por e para adultos, as medidas de prevención e seguridade destes espazos necesitan dunha auditoría viaria que detecte as deficiencias e ofreza solucións que se integren na realidade do municipio, conseguindo beneficios de mobilidade que repercutan en toda a poboación, priorizando a protección dos máis vulnerables», añade la misiva.

Su primera reclamación es que se limite la velocidad a 30 kilómetros por hora «reducindo así o risco de accidente e a gravidade da lesión en caso de producirse un atropelo». También piden señalización vertical y marcas de superficie para que quien circule por esta vía extreme las medidas de seguridad, además de un semáforo con una regulación variable para reforzarla en los horarios de acceso y salida.

Instalar reductores de velocidad antes de los pasos peatonales es otra demanda, además de reclamar otro paso de cebra. Esta petición surge a raíz de los cambios de organización en el acceso al colegio A Maía, ya que el alumnado que llega en transporte escolar (en torno a 300 menores) accede por una puerta distinta al resto, que ahora utiliza la entrada que tenía el profesorado y que no tiene señalización peatonal. «Gustaríanos contar con un máis para que o alumnado, as familias e todo o persoal do centro poida cruzar con garantía de seguridade xusto polo sitio onde saen máis persoas», afirman en el escrito. Espejos de visualización panorámica y vallas de protección en algunos puntos completan las demandas.

Elena Pérez, presidenta del Anpa, reconoce que el riesgo se agrava con la acumulación de vehículos en las entradas al colegio y la cercanía de la salida de la AG-56. «Temos que ter en conta que cada día pasan por alí máis de 1.500 rapaces, o que fai que a na zona escolar de Bertamiráns a inseguridade é total, e calquera destes días imos ter unha desgraza», argumenta Pérez.

David Santomil, edil de Educación, resalta que en los últimos años el Ayuntamiento mejoró la seguridad con nuevas aceras y reubicación de la dársena de buses. En cuanto a las actuales demandas, destaca que, al ser una carretera autonómica, el Concello no tiene competencia para reforzar estas medidas, cuya ejecución comparte. «A presenza da Policía Local e persoal de apoio é insuficiente», añade.

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