La sangría no cesa: 146 habitantes menos

Santiago perdió 51 vecinos desde el último censo, mientras Ames sumó 443 y Ordes recupera


santiago / la voz

Con varios días de retraso respecto a años anteriores, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha ofrecido su última radiografía demográfica. Y en ella, los 25 municipios que conforman el área metropolitana de Santiago vuelven a salir mal parados si se comparan los datos globales publicados ayer por el Boletín Oficial del Estado (BOE) respecto a los del año anterior, que vieron la luz el 29 de diciembre del 2017. Los primeros corresponden al dato oficial de población del 1 de enero del 2018 y los segundos, a la misma fecha del 2017. Entre los 365 días de diferencia se constata un descenso demográfico de 146 personas.

Esta cifra por si sola no parece preocupante, pero el desglose por municipios evidencia nuevamente que el motor demográfico de la comarca política de Compostela no tira como antaño, mientras que los concellos en pleno descalabro poblacional empeoran sus datos a pasos agigantados.

El signo negativo regresa a la capital gallega, que perdió 51 habitantes, manteniendo así el baile de cifras de los últimos censos, con constantes bandazos pero con un resultado final positivo si se tiene en cuenta que, por ejemplo, en el año 2010 había 1.581 compostelanos menos, un número similar a la población actual del municipio de Toques.

Ames sigue siendo el concello de referencia, ya que engordó su censo en 443 habitantes, alcanzando los 31.278 empadronamientos. Ordes, que perdió 89 habitantes entre los años 2016 y 2017, cambió su tendencia y en el análisis demográfico más reciente se convierte en el segundo municipio con mayor pujanza demográfica, al elevar su censo hasta las 12.632 personas, una cifra que está muy lejana, por ejemplo, de los 12.963 habitantes contabilizados en el informe del INE del año 2012.

El resto de registros positivos se quedan en concellos limítrofes con Santiago. Así, al municipio de Ames le sigue el de Brión, con 49 vecinos más en el último censo. Teo está en tercer lugar con 47 nuevos habitantes. La cifra más inusual que arroja el INE es la de Oroso, que mantiene los mismos 7.452 vecinos del 1 de enero del 2017. O Pino vuelve a la senda positiva, con la recuperación de doce habitantes respecto al 2017, tres habitantes más que en la estadística del 2016.

Boqueixón, Vedra y Val do Dubra mantienen su tendencia negativa, sobre todo el primero, que adelgazó su censo en 27 personas, la peor cifra de la comarca tras Santiago, mientras que Val do Dubra ralentizó su caída al perder seis habitantes frente a los cinco de Vedra. Este concello se mantiene, un año más, en el grupo de municipios de más de cinco mil habitantes, pero con un margen cada vez más estrecho.

258.248 personas

Año 2018

El 1 de enero del 2017 el censo del área metropolitana era de 258.394, 146 personas más.

1.151 habitantes

Toques

El concello con menos población perdió 22 habitantes según el último censo del INE.

443 vecinos más

Ames

Desde el año 2010 este concello sumó más población que vecinos tiene ahora Tordoia.

Padrón, Tordoia y Touro adelgazan los datos del INE en más de setenta personas cada uno

La radiografía anual del INE devuelve una imagen nada halagüeña para todas las comarcas que conforman el área compostelana, salvo la que preside Santiago.

El peor dato del año lo ofrece el municipio de Padrón, con 77 personas menos en el censo, convirtiéndose en el concello que más habitantes perdió respecto a la última estadística oficial del INE. En datos porcentuales la situación es más grave en el municipio de Touro, que tiene 73 vecinos menos, y Tordoia, con 72, ya que en ambos casos su censo no llega, ni de lejos, a los cuatro mil habitantes, mientras que la capital de la comarca de Sar supera con holgura las ocho mil personas censadas. Añadiendo al dato negativo padronés las mermas de Rois y Dodro el balance del INE en la comarca de Sar es más negativo, con 181 habitantes menos.

Único balance positivo

Todos los municipios cabecera de comarca, salvo Ordes, experimentaron un destacado retroceso demográfico. El más importante, tras Padrón, se dio en Arzúa, con 70 vecinos menos, junto a Melide y Santa Comba, que mantiene una tendencia muy negativa, ya que desde el año 2010 perdió 958 habitantes. El recorte más suave fue en Negreira, con seis vecinos menos, pero la cabecera barcalesa no sale desde hace años de una senda negativa que provoca que desde el 2013 haya perdido 114 habitantes censados.

Frente a estas mermas, la comarca de Santiago sobrevive al lastre de la capital y de los concellos de Boqueixón, Vedra y Val do Dubra, ya que arroja una resultante positiva de 501 personas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

La sangría no cesa: 146 habitantes menos