«Coas primeiras vivendas públicas de Ames rompeuse o selo de compulsas»

La plantilla del Concello amiense pasó de cuatro personas en el año 1990 a rozar las trescientas en la actualidad


santiago / la voz

Cumplir un cuarto de siglo como trabajador merece una celebración por todo lo alto. Y si además de acumular tanta experiencia como empleado municipal fuiste testigo de excepción del cambio de Ames, el pincho organizado por el Concello para celebrar la Navidad y reconocer por primera vez a los más veteranos de la plantilla se transforma en un relajado intercambio de brindis y anécdotas.

Domingo Alborés, José Antonio Rodríguez, Fina Pardal, Miguel Costoya, Rogelio Pardo, Maximino García, José Manuel Moure, Nicanor Arufe, José Luis Dopazo, Alberto Souto, José Ramón López, María del Carmen Doldán y Javier Marcos forman el primer grupo de funcionarios agasajados con un gracias por todo y un recuerdo en forma de insignia de plata. El grupo lo completa Carmen Reboredo, que tomará las doce uvas del 2018 como empleada pública y brindará por el 2019 como una mujer jubilada.

Entre foto y pincho, los más veteranos no tienen reparo en viajar en el tiempo y recordar un Ames que ya no existe. Rogelio Pardo tiene 49 años y hace 28 comenzó a trabajar atendiendo al público en una casa consistorial inaugurada meses antes. En ese momento, el censo superaba levemente las diez mil personas. Hoy asume la jefatura del servicio de Contratación en un concello de más de 30.000 vecinos.

Entre sus responsabilidades estaba atender al público y cursar expedientes. Por eso su primer recuerdo del cambio que experimentó Ames lo vivió detrás de mostrador. «Os trámites eran mais sinxelos», pero también más incómodos, reconoce. Como anécdota le vienen a la memoria «as primeiras promocións de vivendas públicas. Houbo tal mogollón de traballo da xente que viña a presentar a documentación que o selo das compulsas rompeu. E trouxeron outro, que tamén acabou rompendo».

De aldea rural a aldea global

Fue consciente de que el Ames en el que nació, cuyas carencias lo obligaron a estudiar en un instituto en Santiago con graves problemas para ir por la falta de transporte público, pasaría a mejor vida y que él sería un testigo de excepción: «Entre o 95 e o 97 xa se vía que a cousa medraba moito. Daquela foi cando se fixeron as beirarrúas da avenida da Maía, que entón era unha estrada estreita de dous carrís e con cunetas. Bertamiráns pasou de ser unha aldea na que os veciños nos coñeciamos todos a ser xa unha aldea, xa case global, con moita xente asentada que naceu aquí. E iso da gusto».

El ejemplo del cambio lo tiene en su casa, con sus hijos escolarizados, primero en el colegio Agro do Muíño y después en el instituto. Y todo sin tener apenas la obligación de ir a Santiago, «máis que a pasear ou a facer algunha xestión moi concreta».

Su baúl de los recuerdos laborales es parecido al de Miguel Costoia, nacido en Arzúa y también con 28 años de tablas en el Concello, ahora en Urbanismo, el área que todo lo cambió en Ames. «Cando eu empecei eramos catro persoas traballando no Concello e agora seremos unhas trescentas», destaca. Como arzuano de origen es plenamente consciente de la distinta evolución de ambos municipios, «sobre todo no rural, que aquí esta moi habitado, non como na maioría dos concellos da zona». Y también guarda en su retina la imagen de Bertamiráns y Milladoiro sin apenas edificios ni servicios.

Carmen Reboredo tiene tantos dedos en las manos como días le quedan de trabajo en el Concello, al que llegó por vez primera en el año 1997 como miembro del cuadro docente de la escuela taller que asumió al restauración del pazo da Peregrina, sede del acto de homenaje. Compara el cambio brutal del simbólico edificio, que «estaba totalmente destruído, só había uns frugais e barro». También fue directora del taller de empleo que puso las primeras piedras del cementerio municipal. Pese la envergadura de ambos proyectos, lo que más la emociona es haber ayudado a muchas personas a formarse en la escuela de adultos.

«O pazo da Peregrina estaba destruído», recuerda Carmen Reboredo

«Aquí o rural está moi habitado, non como noutros concellos», señala Miguel Costoia

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

«Coas primeiras vivendas públicas de Ames rompeuse o selo de compulsas»