Piñeiro cambia eucaliptos por castaños

La parroquia amiense acoge de muy buen grado un proyecto que, según los vecinos, «debería ser obrigatorio»

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santiago / la voz

La parroquia amiense de Piñeiro, entre Negreira y Val do Dubra, hace honor a su nombre y está plagada de arboleda, pero el eucalipto campa a sus anchas. Así era hasta que hace unos meses fue elegida por el Concello para que la ley autonómica que obliga a crear franjas de protección contra los incendios forestales pasase del papel a los hechos.

En las últimas semanas, 23 fincas colindantes a las casas han visto como desaparecían los eucaliptos, sustituidos en muchos casos por castaños, una especie sugerida por el departamento local de Medio Ambiente para crear una muralla que, en unos daños, dará sombras y frutos, y podrá plantar cara al fuego. Ahora hay 654 árboles que apenas son perceptibles entre la removida tierra, pero los vecinos de Piñeiro quieren más. Uno de ellos es Manuel Cancela, que califica de «formidable» esta iniciativa, y afirma que «hai anos que tiña que terse feito, xa que debería ser obrigatorio». Cancela reconoce que el monte en Piñeiro «está bastante abandonado e o monte só funciona se hai quen o atenda, somos xente receptiva e ao mellor con inste proxecto cambia algo a cousa».

Manuel González es de su misma opinión, por lo que también apostó por sumarse a esta iniciativa, arrancar los eucaliptos y sustituirlos por castaños, «porque había ben poucos, aínda que o de ter castañas vai ser o de menos». Con este proyecto, María Fe Domínguez hace honor a su nombre y confía en que otras parroquias tomen el mismo camino, mientras Ricardo Castiñeiras señala que para que esta reforestación sea viable «temos que colaborar todos».

Hasta el próximo invierno no habrá más plantaciones, porque así lo exige la naturaleza. Y cuando llegue el momento, las 23 fincas tratadas pasarán a ser 37, y dos de los 59 ámbitos forestales de Ames estarán protegidos.

El Concello resalta el interés de los dueños y confía en aplicar la estrategia en todo el municipio

«Eles explicaron todo moi ben e con moita paciencia». Así recuerda Fe Domínguez cómo conoció al detalle el proyecto de reforestación al que ella y su marido se apuntaron sin albergar duda alguna sobre sus ventajas.

El trabajo correspondió a los técnicos municipales y a la brigada de Medio Ambiente, que mantuvieron numerosas reuniones con los vecinos en el local social de Piñeiro, encuentros que solían terminar en el mismo bar de la parroquia en el que ayer dieron por concluida una visita a las fincas organizada por el Ayuntamiento.

Tras el recorrido por las zonas ya reforestadas y por las que estarán listas dentro de un año, el regidor amiense, José Miñones, quiso destacar el apoyo de los vecinos de esta parroquia y también la implicación del personal técnico que se encargó de unos trabajos que arrancaron con la elaboración del proyecto, la retirada de los árboles prohibidos, el tratamiento del terreno y la plantación de variedades frondosas y caducifolias.

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