Carlos de Lerma, entrenador del Compostela, antepone la calidad de los minutos a la cantidad
SANTIAGO
El entrenador azul y blanco tiene las bajas de los centrales Rubén Vilela y Damián para visitar al Eibar B
25 sep 2026 . Actualizado a las 14:17 h.El Compostela encara la cuarta jornada de Liga con un balance de una derrota, un empate y una victoria, en ese orden. El equipo sigue en proceso de construcción, de asentar el modelo de juego, y el entrenador, Carlos de Lerma, va acotando al propio tiempo las líneas maestras sobre las cuáles pretende asentar su propuesta. Insiste en dar un valor añadido al triunfo logrado ante el Sestao por el efecto liberador a la hora de descargar presión en el grupo.
Subraya que una de los puntos fuertes del equipo es su «fondo de armario. Cualquier jugador que entre con el partido ya iniciado, con ritmo, va a marcar diferencias». Al respecto indicó que el domingo los dos goles llevaron la firma de futbolistas que entraron desde el banquillo. Fue claro en el mensaje que traslada a sus discípulos: «Necesitamos minutos de calidad y no cantidad de minutos. Es algo que llevo comentando a los chicos desde el primer día».
Este domingo el Compos encara un complicado examen ante el Eibar B. A falta del último entrenamiento previo a partir de viaje, De Lerma sigue sin poder contar con el central Rubén Vilela, aunque ya ha empezado a entrar en la dinámica del grupo, y tiene la baja de última hora de otro central, Damián.
Llama la atención sobre la composición de la plantilla del conjunto armero, sin la bisoñez que se le suele presuponer a los integrantes de un filial: «Es un rival con hambre y con jugadores hechos. Es un equipo muy serio, con las ideas claras. Seguramente va a dar que hablar a lo largo del año».
Subraya que es un colectivo valiente, «con mucha capacidad para presionar en campo rival, con la línea defensiva muy adelantada, con situaciones de marca individual, realizando persecuciones tanto los medios centro como los centrales».
El domingo, dos de las ocasiones más claras del Sestao nacieron en robos de balón. En consecuencia, el Compos deberá tener especial cuidado con esa presión adelantada. No obstante, el entrenador observa que ante el Sestao esas pérdidas no fueron tanto fruto de la presión adelantada del adversario cuanto de errores en la salida de balón, más por demérito propio que por mérito del oponente. Pero tiene claro el contexto que le espera a su equipo: «Desde el saque de meta ellos están ya posicionados para poder llevarte a un lado y asfixiarte en esa zona. Si somos capaces de tener una buena lectura de esa presión, podemos salir ventajosos».
Una de las opciones puede ser la de un fútbol con envíos largos para tratar de aprovechar el espacio a la espalda de la zaga armera. Carlos de Lerma quiere que el Compos sepa leer el partido y mezclar el juego combinativo con otro más directo. Esos pases largos pueden servir para superar la primera e incluso más líneas. Pero tiene un inconveniente: «Si tú no eres capaz, luego, de juntar la línea defensiva con la línea en la que se va a producir la primera disputa, la segunda opción va a ser para ellos». Y esa dinámica puede conducir a «una sensación de ahogo, de no ser capaces de salir».