Javier Castiñeiras y Pedro Tanoira abrieron una cafetería de especialidad y un obrador de tueste en homenaje a la plantación Mori de una familia de Japón
01 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El aroma a café recién molido es una constante en la rúa O Avío desde hace tres años, el tiempo transcurrido desde que Pedro Tanoira y Javier Castiñeiras, Avi, pusieron en marcha el tostador de café de especialidad Mori en un bajo de esta calle. La historia de este café comenzó muchos años antes en Brasil de la mano de una familia japonesa, que en 1932 llegó a Paraná para trabajar en las plantaciones. En 1976 pusieron en marcha su propia plantación, en la que trabajaron los dos impulsores del tostador de Vista Alegre. «Lleva el nombre de Mori como recuerdo al lugar donde nos conocimos y empezamos», apunta. Avi estuvo en Brasil en el 2020, durante el confinamiento, y allí conoció a su socio, Pedro, que tiene amplia experiencia en el sector del café en Brasil y Myanmar. Al año siguiente arrancaron su negocio en el mercado de abastos de Santiago. En el 2022 abrieron su propia cafetería en la rúa Nova, en el local del antiguo Rhin. Y en el 2023, el obrador de tueste. Desde hace unos años, colaboran con la SD Compostela. Javier aporta al negocio, además de su experiencia en la empresa Mori de Brasil, su formación académica. Es licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, y en Comunicación Audiovisual. Además, cuenta con un máster en comercio internacional, que fue el que le llevó a Brasil. Por su parte, Pedro es abogado, y ejerció su profesión en Brasil hasta que decidió dejarla para dedicarse exclusivamente al café. Actualmente es Q Grader, catador profesional de café certificado internacionalmente para evaluar y puntuar la calidad de las dos variantes: arábica y robusta.
La vinculación de Pedro Tanoira con el sector cafetero llegó gracias a su trabajo de fin de carrera, que dedicó a la denominación de origen del café. En el obrador de tueste Mori de Vista Alegre lo tienen de la variedad arábica procedente de Brasil, «pero no de Mori, porque ya no tienen capacidad para servirnos, aunque nos pusieron en contacto con otro productor. Además hay cafés de Myanmar, Colombia, Indonesia, Kenia, Papúa Nueva Guinea y Etiopía». Todos los sacos llegan con el café sin tostar, y siempre de la variante arábica. «Se tuesta aquí. Es un café de calidad, del que ahora se conoce como de especialidad», puntualizan. En el caso del café de la variante arábica, explican, las plantas «son más delicadas que las del robusto. Tiene menos cafeína, y se ve más afectado por hongos, pestes... Tiene un sabor más suave, aromático y frutal». Una recomendación: «Es mejor adquirirlo en grano. Eso sí, el consumo preferente es de seis meses. Lo ideal, un par de meses».