Val do Dubra ya abastece con cisternas de agua a granjas y viviendas, y la red de Frades está «no límite»

emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

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La presa de A Ponte Maceira, en el límite de Ames y Negreira, tiene una rotura parcial desde hace años y los concellos afectados reclaman su reparación
La presa de A Ponte Maceira, en el límite de Ames y Negreira, tiene una rotura parcial desde hace años y los concellos afectados reclaman su reparación PACO RODRÍGUEZ

Augas de Galicia analiza los consumos diarios de los municipios en prealerta, que en el área de Santiago son diecisiete

18 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Si la semana pasada buena parte de Galicia miraba hacia el cielo para soñar con una atmósfera sin nubes, la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas hacen que la población siga mirando hacia el cielo para pedir que llueva y así aliviar parcialmente los problemas de suministro de agua, cuya escasez ha provocado la declaración de prealerta de sequía. Esta medida abarca en el área metropolitana de Compostela a los municipios de Ames, Arzúa, A Baña, Boimorto, Boqueixón, Brión, Frades, Melide, Negreira, Ordes, Oroso, Rois, Santa Comba, Santiago, Toques, Trazo y Val do Dubra. Tordoia es el único municipio del área de Santiago en una situación de alerta. Y mientras concellos como Santiago mantienen las mínimas limitaciones prohibiendo el llenado de piscinas y el uso de agua para riegos y lavado de vehículos, municipios como Val do Dubra conviven con cisternas y Frades está «no límite».

Diego Luis Díaz, regidor de Val do Dubra, confirmó que ayer mismo uno de sus puntos de captación, el de Portomouro, se quedó seco. Y el depósito de Rial, construido hace años con la idea de que por sí mismo tendría capacidad para abastecer a todo el municipio, ahora debe rellenarse con agua tratada que el Concello compra y recibe en cisternas. El punto actual que le queda está en el Tambre «e o río está baixísimo», reconoció Díaz, que confirmó que hoy mismo comenzará a trabajar una empresa especializada para buscar agua en la zona de Portomouro. Será en las inmediaciones del campo de fútbol, una instalación que podría perder su césped natural si no hay agua que lo alimente. Varias viviendas del municipio ya reciben agua en cisternas desde principios de mes, al igual que una explotación ganadera. Y otra granja, que tiene permiso para captar agua del río y cuenta con su propio depósito, sí puede suministrarse. Val do Dubra también está enviando agua a varias viviendas del vecino municipio de A Baña. En este contexto, el alcalde dubrés aguarda que las búsquedas de agua den resultado y destaca la colaboración del servicio de Protección Civil, con varios miembros que disponen de permiso de conducir para camiones y que están asumiendo esta tarea.

En el caso de Frades, el regidor en funciones, Manuel Ferreiro, titular de una explotación ganadera, conoce por partida doble el problema de la falta de agua, sobre todo porque en este municipio el 80 % del consumo corresponde a las explotaciones ganaderas. En el año 2021, el medio millar de abonados gastó 95.000 metros cúbicos de agua, una cifra que el año pasado aumentó a 144.00 metros cúbicos. Y eso pese a que la mayor parte de las viviendas tienen pozos de suministro. Frades proyecta construir una planta de abastecimiento para garantizar el suministro ya que, recuerda Ferreiro, el sistema está «no límite», las explotaciones no pueden dejar de funcionar y cada cabeza de ganado vacuno puede beber más de cien litros de agua al día, sin tener en cuenta la cantidad que necesitan las explotaciones para mantener la actividad.

Una situación bien distinta vive Boqueixón, que dispone de tres puntos de captación y en esta época del año recurre al río Ulla, por lo que el abastecimiento está garantizado, incluso para nuevas altas que se den en el servicio, que en algunos casos pueden quedarse sin el agua de sus pozos privados. Boqueixón abastece también al aeropuerto de Santiago y a viviendas de este municipio y a los concellos cercanos de Vila de Cruces, Touro y Vedra. Eso sí, su alcalde, Ovidio Rodeiro, avanza que «a planta está traballando 23 horas ao o día e xa non podemos comprometernos a máis subministros». 

Ames, por su parte, ha ampliado las restricciones de los concellos en prealerta suprimiendo totalmente el riesgo de jardines y zonas verdes, además de decretar el cierre de las duchas de los pabellones de deportes, por lo que solamente están operativas las de uso obligado para poder bañarse en las piscinas públicas. El Ayuntamiento espera una repuesta de Augas de Galicia a su petición para reparar la presa de A Ponte Maceira ya que el bombeo de agua en el Tambre se realiza en la zona y si el nivel del río sigue bajando el sistema puede dejar de funcionar. Esta es una vieja demanda del Concello, ya que esta rotura no ha dejado de crecer y parte del caudal que podría permanecer embalsado sigue su curso. El gobierno municipal de Ames ha planteado, dada la situación de urgencia, asumir formalmente los trabajos que permitan «recolocar» la estructura caída mientras desde Augas de Galicia se asume este proyecto. El regidor, Blas García, señaló la semana pasada, en el momento de anunciar las medidas de control de consumo, que aguardan desde hace varios años por esta obra. De hecho, la ex conselleira Ethel Vázquez, en una reunión con el propio García y el regidor de Negreira, Manuel Ángel Leis, en el año 2022 anunció que la Xunta estaba trabajando en la redacción del proyecto para la reconstrucción del tramo derruido de la presa.