El alero Teo Martínez deja la cantera del Obradoiro para jugar en Canadá

RUBÉN NIEVES, N. C. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

El joven alero gallego, Teo Martínez, en su primer entrenamiento con los UFV Cascades de Canadá.
El joven alero gallego, Teo Martínez, en su primer entrenamiento con los UFV Cascades de Canadá.

Compaginará baloncesto y estudios en la «University of the Fraser Valley»

01 ago 2026 . Actualizado a las 19:57 h.

Teo Martínez, nacido y criado en Betanzos, deja la cantera del Obradoiro para convertirse en el primer jugador gallego que competirá en Canadá. Lo hará en la U Sports, la primera división universitaria de baloncesto del país. Con casi 18 años de edad, 2,02 metros de altura y un futuro muy prometedor, el alero defenderá desde la próxima temporada los colores del UFV Cascades, el equipo de la University of the Fraser Valley, una universidad situada cerca de la ciudad de Vancouver.

Su llegada a América se produce en el momento de mayor madurez deportiva. Tras dar sus primeros botes en el Santo Domingo de Betanzos, pasar por el Ensino de Lugo y disputar tres años en el Obradoiro, entendió que sus proyectos personales «eran distintos a los del club», por lo que era el momento ideal para buscar nuevos retos fuera de casa. Su familia lo apoyó en todo momento, ya que su padre fue jugador profesional de baloncesto y sabe lo que es tener este tipo de oportunidades. Por petición personal, el agente lo puso en el mercado canadiense. Tras valorar todas las propuestas que había encima de la mesa, el gallego se decantó por el centro que mayor interés mostró por él y que ofrece un «perfecto equilibrio» para compaginar deporte y estudios.

También fue determinante que otros españoles como Darío López pasaran previamente por allí, pues le permitió a Teo Martínez conocer de primera mano cómo es la metodología de trabajo del centro. Se trata de una universidad que suele alcanzar buenas cotas, ya que es habitual verla en puestos que dan acceso a los playoffs. Además, su convenio con los Vancouver Bandits, equipo de la Canadian Elite Basketball League (CEBL), ofrece a los universitarios más destacados la posibilidad de disputar un corto torneo veraniego de tres meses.

Aspectos positivos

El escenario con el que Teo se encontró a su llegada a la ciudad de Abbotsford «parece sacado de una producción cinematográfica». Los UFV Cascades cuentan con unas instalaciones que en España solo se encuentran en los mejores equipos de la ACB, ya que el sustento económico y la importancia del baloncesto en Canadá son mucho mayores que en Europa. Entre las facilidades de las que dispone destacan dos pistas de baloncesto «con un parqué impoluto», dos gimnasios diferenciados, uno más centrado en el trabajo de fuerza y otro para ejercicios de cardio, varias salas de vídeo, vestuarios personalizados con una taquilla para cada integrante de la plantilla, y una zona médica con piscinas de recuperación de diferentes tipos de agua, para facilitar los trabajos de recuperación muscular. Todo bajo una vinculación flexible que permite a ambas partes separar sus caminos, ya que a diferencia de España, no existen los acuerdos contractuales por una cifra exacta de años. En caso de que Teo Martínez disponga de una buena oferta de otro país u otro equipo puede aceptarla, lo que supone que el jugador tenga «un gran control» sobre su propia carrera profesional.

Fase de adaptación

A pesar de los recursos materiales y deportivos, Teo tiene que pagar un gran peaje en lo cotidiano. Más allá de su facilidad para comunicarse, con un buen manejo del inglés, el gran choque cultural tiene que ver con los hábitos diarios y los diferentes ritmos sociales del continente. En las pocas semanas que lleva allí, los entrenamientos suelen ser a las 14 horas, un horario que en España sería impensable. Mientras todos sus compañeros comen a las doce del mediodía, Teo, acostumbrado a los horarios españoles, decide hacerlo al finalizar la sesión, por lo que hasta las cuatro de la tarde no realiza su gran ingestión alimentaria del día. En Canadá, a las siete de la tarde ya se cena, por lo que los ciclos digestivos son muy cambiantes. El jugador gallego es consciente de que esto supone «una clara desventaja respecto a sus compañeros», algo que se acentúa en la fase de pretemporada en la que nadie se encuentra en su mejor nivel. Por ello, poco a poco, está intentando adaptarse a lo que para él será «una nueva forma de vivir».

«Para los canadienses, un rebote parece el fin del mundo»

Aunque las diferencias estructurales, organizativas y vitales son enormes, el cambio más importante será en el aspecto deportivo. En sus primeras tomas de contacto con el baloncesto norteamericano ya se ha percatado de que deberá dar un gran salto físico si quiere destacar en esta liga. Teo asegura que «para los canadienses un rebote parece ser el fin del mundo». Lo que más le sorprendió durante sus primeros entrenamientos fue la gran condición física que tienen jugadores de 17, 18 y 19 años. «El contraste con el baloncesto europeo es enorme». Mientras en el viejo continente se le da mucha más importancia a temas tácticos, en Canadá, y en general en el resto de Norteamérica, el foco se pone más en las aptitudes corporales de los profesionales. A partir de ahí, los equipos deciden cómo desarrollar el trabajo con balón.

A diferencia del modelo europeo, donde el jugador debe hacer trabajos externos al club, las universidades canadienses integran estas labores dentro de las dinámicas del equipo. En el UFV Cascades trabajan con tres preparadores físicos distintos. Además, «el enfoque no se centra en cuántos kilos se levantan en el gimnasio», sino en su transferencia directa al juego, en aspectos como perfeccionar la zancada en dirección a canasta, reducir los segundos al cruzar la cancha e incrementar la capacidad de salto. Todo se mejora con entrenamientos integrados y específicos. Cada jugador requiere sus propios ejercicios personalizados.

Brecha física

Consciente de su momentánea brecha física, el alero ha detectado aquellos puntos en los que va a poder marcar la diferencia. Al igual que la mayoría de los jugadores formados en España y en Europa, su buena lectura del juego, su inteligencia táctica y su gestión de los tiempos permitirán a Teo Martínez amoldarse más rápido a «otro estilo de baloncesto». Con presencia anual en la selección gallega, y habiendo debutando ya con el combinado nacional, llega a Canadá no solo para tener un gran futuro, sino para abrir nuevos horizontes dentro del baloncesto gallego.