Un vendaval australiano sacude Santiago

M. C.

SANTIAGO

PIXELIN PHOTOS

Crónica del concierto de Jet en la Sala Capitol

23 jul 2026 . Actualizado a las 23:08 h.

Una inyección de adrenalina, de la buena. De la que inoculan bandas que no dejan que nada pueda reemplazar una dosis de buen rock o, mejor dicho, de garage rock. Eso es lo que hizo Jet el miércoles por la noche en la sala Capitol. Mostrar la fuerza de su inconfundible «Are you gonna be my girl», un tema en el que Nic Cester implicó al público para dejarse envolver por el eco de los fans que coreaban las estrofas de la canción más popular de los australianos, o de «Cold Hard Bitch», donde las guitarras van dando pequeños respiros a la batería para marcar un ritmo que empuja a mover la melena al más puro estilo de AC/DC.

No es nada casual que tras el lanzamiento en el 2003 de «Get Born», el álbum debut en el que están recogidos estos clásicos u otros como «Rollover DJ» y cuyo nombre fue inspirado por la canción de Bob Dylan «Get Born, keep warm», hasta los hermanos Gallagher elogiaran la calidad de unos temas que 21 años después han traído en directo a Santiago.

La parada compostelana, en el marco del Underfest Xacobeo, es parte de la gira mundial que emprendieron en el 2023 para celebrar el aniversario de aquel poderoso álbum en el que también están temas como «Look What You’ve Done». La balada no solo encendió las luces de los móviles, también el fuego de tres mecheros que ondearon al ritmo del compás 4/4 en el que está escrita.

Fue poco más de una hora, pero perfectamente medida con la precisión de quien sabe cuándo dar tregua a su público para descansar y degustar el sonido de la armónica introducida por el bajista Mark Wilson que, por cierto, de bajo no tiene nada. Nic Cester fue cercano, se acercó al público e incluso bromeó con lo bonita que era la camiseta de una de las fans que lograron abrirse camino hasta primera fila. Y, junto con Cameron Muncey, brindaron al público un poderoso «power slide» recostados en el suelo del escenario.

Fue un verdadero lujo tenerlos en Santiago, tocando como solo saben hacer quienes después de compartir escenario con los más grandes —la última vez el año pasado con Lenny Kravitz durante su gira australiana— no olvidan las noches de conciertos en pubs de Melbourne. Eso se nota. Y mucho.

Es probable que vuelvan. Esta era su primera vez en Compostela. Degustaron la ciudad durante cuatro días antes de tocar ayer en Madrid. Les gustó su ritmo, su comida.... A los compostelanos, y a los forasteros, que fueron a verlos también les gustó su show.