Un vecino que paseaba con su perro por el Sarela sufre la brutal agresión de un conflictivo hombre

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Paseo del río Sarela, en Santiago.
Paseo del río Sarela, en Santiago. MARGA MOSTEIRO

Lo pateó, le golpeó con piedras y lo tiró al río hasta que llegó una familia y pudo auxiliar al herido, que puede perder un ojo

09 jul 2026 . Actualizado a las 11:23 h.

Un vecino del barrio de San Lourenzo, de 65 años, se recupera en su casa de la brutal agresión sufrida este domingo en el paseo del río Sarela. El hombre, que fue operado recientemente del corazón, paseaba con su perro cuando fue atacado por otro hombre, conocido por su actitud violenta y agresiva en otros incidentes de la plaza de O Toural, según explicó Jon Bronkenbrow, presidente de la Asociación de Veciños Río Sarela. Según comentó el portavoz vecinal, el perro se habría acercado, sin actitud violenta, al individuo, y este se abalanzó sobre el vecino propinándole patadas y golpes, sin que el agredido pudiera escapar del ataque.

Empleando piedras lo golpeó en la cabeza, de acuerdo con el relato del portavoz vecinal, y la agresión continuó hasta empujarlo hacia el río Sarela. Como consecuencia del ataque, el vecino sufre numerosas lesiones en el cuerpo y en la cara. los golpes incluso le causaron graves daños en uno de sus ojos y se teme que pueda perderlo. «Físicamente está mal, pero es un hombre muy optimista y está animado», señala Bronkenbrow.

El vecino «salvó su vida», en palabras del portavoz vecinal, gracias a la llegada al lugar de una familia del barrio. Al ver llegar a este grupo, el individuo les dijo «ahí queda un borracho» y se fue. Al auxiliar a la víctima se dieron cuenta de la gravedad de las heridas.

Al ser alertada la Policía Nacional, la identificación del autor de los hechos fue relativamente rápida. El agresor es conocido en Santiago, y especialmente en el casco histórico, donde ha sido protagonista de numerosas trifulcas con viandantes, hosteleros y comerciantes. El individuo fue detenido y conducido ante el juzgado de guardia. El juez decretó su ingreso en prisión.

Todo apunta, según explicó Brokenbrow, a que el agresor estaba alojado en alguna de las tiendas de campaña que se vieron durante estos pasados días en la zona del Sarela. El presidente vecinal insiste en que este suceso está causando hondo malestar en el barrio y genera inseguridad y temor a acudir al sendero del río, donde se ve con frecuencia a individuos acampados. Denuncian la dejadez de las autoridades por seguir permitiendo «la acampada rústica» que se registra en la zona y que fue denunciada en reiteradas ocasiones.