El nuevo jefe militar de los cielos de Galicia toma posesión de su cargo en el aeródromo de Santiago
SANTIAGO
Luis Borque Torres asumió el mando en un emotivo acto con desfile, música y recuerdo a los caídos
09 jul 2026 . Actualizado a las 17:39 h.El aeródromo militar de Lavacolla, en Santiago, no es un punto más en la estructura del Ejército del Aire y del Espacio. Es un cuartel pequeño en tamaño y efectivos, pero enorme en importancia estratégica y operativa. Ya sea en la defensa aérea, prestando apoyo a unidades españolas, de la OTAN o la Unión Europea o como base del destacamento del 43 grupo de las aeronaves que participan en la extinción de incendios forestales. Por ello, el acto de relevo del mando es tan importante, ya que es el jefe militar de los cielos de Galicia y también el comandante de los tres aeropuertos gallegos. De ahí que la llegada al puesto del coronel Luis Borque Torres, que sustituye a Juan Pedro Velázquez-Gaztelu, contase con gran presencia de autoridades. Entre ellas, la del general de división Alfonso María Reyes Leis, el gallego que dirige en Madrid el Mando Aéreo General, el Magen.
A La ceremonia, en la que hubo desfile, música militar y se recordó a los caídos, también asistieron representantes de los tres ejércitos, de la Policía Nacional, entre ellos el jefe superior de Galicia, Pedro Jesús Pacheco Carrasco, y la comisaria de Santiago, Nuria Palacios; y de la Guardia Civil, como el teniente coronel de la Comandancia de A Coruña Luis Arroyo. Entre las autoridades civiles, el subdelegado del Gobierno en la provincia, Julio Abalde; el concejal con competencias en seguridad ciudadana de Santiago, Xan Duro (Compostela Aberta); así como representantes de la Xunta y de Protección Civil.
El general de división tuvo palabras de elogio para Velázquez-Gaztelu, que ahora asume una nueva e importante misión en Estados Unidos. «Te felicito por el trabajo bien hecho, por tu compromiso, entrega y dedicación, y por tu probada capacidad de mando y liderazgo», señaló Reyes Leis, que también se dirigió al nuevo jefe del aeródromo militar compostelano para recordarle que tiene «un reto y una responsabilidad importantes». Y le dio un consejo para la etapa que desempeñará en los próximos dos años: «Debes hacerte querer y respetar por tus subordinados, infundiéndoles amor al servicio y exactitud en el desempeño de sus obligaciones, y debes también ser firme en el mando, graciable en lo que puedas y comedido en tu actitud y palabras».
Como también recordó el general de división que está al frente del Magen, cualidades no le faltan a Borque, que estuvo en el Ala 15 volando en los F-18 durante once años y llegó a ser jefe del 152º escuadrón y piloto instructor. También tuvo destinos en la División de Operaciones del Estado Mayor del Aire y en la Sección de Sistemas de Caza y Ataque del Mando de Apoyo Logístico como analista de la división de planes. Pasó después al Ala 11, volando con los Eurofighter, donde fue jefe del destacamento Ambar en Estonia. «Acumulas más de 2.600 horas de vuelo y también has participado en misiones OTAN, IFOR, KFOR y Baltic Air Policing y en numerosos ejercicios nacionales e internacionales. Tienes lo cursos de Estado Mayor, Guerra Electrónica, de JFAC, Planeamiento OTAN y de Programa de Liderazgo Táctico TLP. Toda esta experiencia, junto a tu sólida formación militar y aeronáutica, te proporciona las herramientas necesarias para hacer que este aeródromo militar de Santiago siga siendo un elemento fundamental en nuestro Ejército del Aire y del Espacio», señaló Alfonso María Reyes en su discurso.
El turno de palabra del nuevo jefe del aeródromo de Lavacolla llegó a la hora del aperitivo que se sirvió tras el acto. De forma más distendida, Luis Borque se presentó como un sevillano encantado con su nuevo puesto, en el que ha encontrado «un grado de capacidad, eficiencia e ilusión altísimo» que le ha causado una inmejorable impresión.
El coronel agradeció a su antecesor en el cargo el trabajo desarrollado y se comprometió a «mantener la ilusión» y la eficiencia del puesto. «En ello voy a poner todo mi empeño», anunció. También dirigió unas palabras a los que van a estar bajo su mando, a los que anticipó que su puerta «estará siempre abierta» y que intentará «ir mejorando si es posible, porque el listón que nos ha dejado el coronel saliente es muy alto. Lo intentaremos mejorar o, al menos, mantener en el mismo nivel tanto de operatividad como de moral».
El acto terminó con un brindis por el rey, que, como recordó el general de división, «es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, el primer marino, el primer soldado y el primer aviador».