La cubierta de la marquesina de la estación de Santiago ya llama la atención de los compostelanos

La Voz SANTIAGO

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Xoán A. Soler

Es ahora, una vez ya instalada, cuando muchos ciudadanos visualizan la nueva imagen de la estación de tren, que tapa la vista que se tenía del edificio antiguo

03 jul 2026 . Actualizado a las 13:59 h.

Desde hace días muchos compostelanos que transitan por la rúa do Hórreo no dejan de mirar hacia las obras de la marquesina de la estación intermodal de Santiago, que ya se encuentran en su recta final en la zona situada frente al antiguo edificio de viajeros, donde tienen su parada los taxis. Los trabajos ya ejecutados permiten ver tanto el armazón de la marquesina —una estructura de hierro de planta trapezoidal y sección transversal en forma de sierra— como la nueva cubierta de paneles de vidrio que permite el paso de la luz natural.

En redes sociales la estructura tampoco pasó desapercibido, abriéndose un debate ciudadano entre quienes apoyan su funcionalidad y servicio y quienes lamentan que la marquesina tape la vista que se tenía del edificio de la antigua estación.

¿Cuál es la función de la marquesina?

La nueva marquesina permitirá que los usuarios que dejen sus vehículos en el párking realicen a cubierto el trayecto hasta el edificio de viajeros, además de resguardar a las personas que requieran un servicio de taxi. Esta estructura cuenta, además, con la altura suficiente para permitir la circulación bajo la misma de autobuses y de vehículos de emergencias, una característica que también puede apreciarse ya sobre el terreno.

La marquesina forma parte del diseño del arquitecto Juan Herreros para la estación intermodal, un proyecto al que, con este elemento en la última fase de su construcción, solo le restan las obras del nuevo aparcamiento que, como anunció el ADIF a mediados de junio, se iniciarán este verano. La primera fase consistirá en los trabajos de cimentaciones del nuevo edificio del aparcamiento, que se llevarán a cabo coordinados con la finalización de las obras de la marquesina.

La explanada del actual estacionamiento, en la que se levantará el nuevo, ya lleva meses preparada para el inicio de las obras, una vez que se ejecutó la demolición de las dos construcciones anexas al antiguo edificio de viajeros.

El derribo de esos inmuebles, que albergaron dependencias como la escuela de maquinistas de Renfe y servicios de empresas de alquiler de vehículos, era imprescindible para ganar el espacio necesario para el párking. 

Su construcción, con un presupuesto que rondará los 9 millones de euros, consistirá en levantar dos alturas sobre la parte de la explanada más próxima a la zona de los andenes de la estación, dejando una calle libre para el acceso junto a las viviendas de la avenida de Lugo. 

 El nuevo aparcamiento tendrá una superficie de 21.000 metros cuadrados, distribuido en planta baja y más dos alturas, lo que permitirá aumentar de forma significativa la capacidad de estacionamiento de las 369 plazas actuales a 935.