Al turismo de Santiago no le salen las cuentas

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Turistas se van, excursionistas llegan. La imagen de estos días en Xoán XXIII ilustra la dualidad de los visitantes de Santiago: masiva afluencia de excursionistas que visitan durante unas horas el casco histórico, y la salida de turistas para coger el autobús en la dársena. x. A. soler
Turistas se van, excursionistas llegan. La imagen de estos días en Xoán XXIII ilustra la dualidad de los visitantes de Santiago: masiva afluencia de excursionistas que visitan durante unas horas el casco histórico, y la salida de turistas para coger el autobús en la dársena. x. A. soler XOÁN A. SOLER

Un potente Xacobeo 2027 y una política aeroportuaria coordinada, claves para recuperar pernoctaciones y actividad

28 jun 2026 . Actualizado a las 21:04 h.

Los números no engañan y Santiago ha perdido 97.426 pernoctaciones en los primeros cinco meses de este año. Y con este dato surgen las habituales preguntas de por qué ha ocurrido y qué se puede hacer para revertir esta tendencia. Lo único bueno de todo esto es que la practica totalidad de las voces del sector turístico tienen claro el diagnóstico: malas conexiones aeroportuarias, pérdida de vuelos y nulas comunicaciones entre aeropuertos gallegos. Y todo ello aderezado con un divorcio de prioridades entre el sector hotelero y el Concello, distanciados por la implantación de la tasa turística, sin olvidar el maquillaje estadístico de las cifras de peregrinos que registran su entrada en Compostela y enseguida emprenden el viaje de vuelta sin apenas tiempo para disfrutarla y rascarse el bolsillo.

José Antonio Liñares, portavoz de la Unión Hotelera Compostela (UHC), dispara todas las alarmas al señalar que esta significativa caída en las pernoctaciones supone un grave problema económico con un efecto dominó que va mas allá del sector hotelero: «Si solo tenemos en cuenta la tasa turística posiblemente estemos hablando de 200.000 euros. Y si hablamos en ingresos para el sector del alojamiento, esto supone millones de euros solo del alojamiento en la ciudad, estamos hablando de millones de euros, con lo que se está empobreciendo todo el sector productivo de Santiago».

A la hora de explicar esta fuerte caída, la voz de la Unión Hotelera recuerda la confluencia del descuelgue de Ryanair, el muy mal tiempo de principios de año y el temor al tren provocado por el accidente de Adamuz. «Y en mayo, un mes importantísimo para el turismo internacional en Santiago, el de mejor calidad y que mÁs valor añadido aporta a la ciudad junto con el congresual no se portó muy bien debido al cierre del aeropuerto». «Y la tasa turística yo no digo que haya perjudicado, pero ayudar no ayuda», añade.

Ante esta radiografía, Liñares denuncia que «no puedes tener así un activo turístico con el nivel que tiene Santiago con hoteles de todos los perfiles, empezando por el mejor parador de la red nacional». Como primera medida plantea que «el sector público y el privado, todos juntos, debemos ponernos de acuerdo de una vez por todas para que esto funcione de nuevo, porque de un tiempo a esta parte Santiago pasó de la efervescencia a lo que ahora se percibe como decadencia». A la pregunta de por qué está pasado esto, Liñares señala que «no tenemos un Xacobeo auténtico. Hace dieciséis años que no tenemos un Xacobeo como Dios manda. Y ahora tenemos una oportunidad tremenda de recuperar el pulso de Santiago en el Xacobeo del 2027, pero para eso tienen que ponerse de acuerdo las administraciones, la local, la autonómica y la estatal, haciendo un esfuerzo para recuperar el Santiago de Compostela que fuimos capaces entre todos de construir a partir del año 93».

Cesáreo Pardal, presidente del Clúster de Turismo, considera que «a situación de Santiago é complicada» e incide en el argumento de la «descoordinación entre o sector, que está moi preocupado, e o Concello. E hai que ter en conta que os que entenden de turismo son as empresas, po lo que hai que ter en conta a súa opinión». Ante el interrogante de qué se puede hacer, Cesáreo Pardal entiende que ante un cercano Xacobeo todo lo que se haga ya llega tarde: «O turismo é picar todos os días co sector e preguntarlle o que quere».

Ante estas voces críticas contra la política de Raxoi en este campo, Turismo de Santiago destaca que son «plenamente coñecedores dos datos do sector turístico na cidade, tanto dos deste momento complexo, como dos catro anos pasados nos que a houbo os maiores volumes de turistas da historia da cidade, superando o millón e medio de estadías anuais, que nos sitúan como o principal destino turístico galego e tamén como destino líder no grupo de Cidades Patrimonio da Humanidade».

Ante el mal dato de pernoctaciones confía que este verano «haxa unha estabilización dos datos, cuns meses de setembro e outubro que entendemos que serán positivos porque tamén teremos congresos moi importantes na cidade».

En lo que sí coincide el Concello con el sector es en el pan bajo el brazo que puede, o debe ser, el año santo 2027, «que é unha oportunidade para superar definitivamente este momento complexo». Iniciativas para promocionar la ciudad como sede de congresos y la creación de experiencias turísticas fuera del casco histórico son bazas que Raxoi prevé desarrollar en breve para generar «un impacto importante a medio prazo».

Joaquín Rubal, presidente de la asociación de guías turísticos
Joaquín Rubal, presidente de la asociación de guías turísticos PACO RODRÍGUEZ

Joaquín Rubal: «Os paquetes turísticos optan por outras cidades por cuestión de prezos»

Una vez que los turistas abandonan su alojamiento o llegan a la ciudad es bastante habitual que busquen un servicio de guía turístico, una opción que en los paquetes de las operadoras acostumbra a estar incluido y sin que Santiago suela ser la opción.

Joaquín Rubal preside la asociación de este gremio en Galicia y acumula dos décadas de experiencia y observación de los diferentes perfiles de viajeros, peregrinos y turistas que se acercan a Compostela. Y concluye que la mayoría ven Santiago como «unha cidade de pouca estancia, dun día ou pouco máis. Sempre foi así pero as estadías van baixando pouco a pouco», ya que lo habitual, destaca en el caso de los peregrinos, es que una vez que terminan el Camino se trasladen hasta Muxía-Fisterra y regresen a sus lugares de origen o que opten por acercarse a otras zonas de Galicia, especialmente las Rías Baixas o la Ribeira Sacra. Convertir Compostela en el alojamiento base para conocer Galicia es una quimera para Rubal, ya que percibe que para visitantes de comunidades más pequeñas como Euskadi, Cantabria o Asturias, Galicia es demasiado grande y se reparten por ella para conocerla. Y para turistas con presupuestos ajustados confirma que el resto de ciudades son más competitivas por las tarifas de los alojamientos. Y en el caso de las agencias que trabajan con paquetes cerrados para visitar Galicia o para lograr la compostela con cien kilómetros de cualquier Camino de Santiago «optan por outras cidades porque é máis sinxelo e tamén por unha cuestión de prezos». Y ambas cosas influyen a la hora de organizar un viaje, señala.

Como guía, reconoce que Santiago es un destino muy atractivo, pero «o 95 % da xente movémonos polos mesmos sitios e o espazo é limitado. E a min o que me transmite a xente é que cun día ou día e medio é suficiente para ver a Catedral e pasear polas rúas do casco vello».

Las agencias echan en falta propuestas culturales estables y opciones para el disfrute familiar 

Las agencias de turismo que operan en Santiago coinciden con el sector hotelero en relacionar este período de capa caída con los problemas vinculados al aeropuerto Rosalía de Castro, tanto por su cierre temporal en plena época de despegue de cualquier campaña como por la pérdida de vuelos de Ryanair y la ausencia de una coordinación en la política aeroportuaria para evitar competencias innecesarias. Pero también miran con detalle las opciones culturales y de ocio que ofrece Compostela y que a todas luces consideran insuficiente.

Manuel Oreiro, responsable de la histórica agencia Viloria, que trabaja como mayorista y minorista, echa en falta «unha maior promoción turística da cidade, especialmente na tempada baixa, así como unha programación cultural e de eventos con capacidade para atraer visitantes durante todo o ano». En la respuesta de qué se puede hacer para revertir la situación, Manuel Oreiro lo tiene claro: «A prioridade debería ser recuperar conectividade aérea, reforzar a promoción nacional e internacional de Santiago, impulsar unha programación cultural estable que axude a desestacionalizar a demanda e recuperar segmentos estratéxicos como o turismo de congresos, os grupos organizados e o turismo internacional».

El mal del transporte

Verónica Armesto, directora y cofundadora de Infinita Viajes, firma especializada en viajes tradicionales y corporativos, coincide con el sector hotelero en la necesidad de «mejorar la conectividad aérea», un problema por el que, confirma, dejó de organizar un congreso que finalmente se fue a otra ciudad. «Y no puede ser que llames a Radiotaxi y comunique, porque eso no pasa en ningún sitio», añade.

Verónica Armesto también considera que a Compostela le falta una agenda de propuestas que atraiga visitantes interesados en disfrutar de ella añadiendo pernoctaciones: «Pienso que para el público familiar, y esto lo veo de primera mano, faltan cosas que hacer. También para parejas y grupos de amigos que viajen sin niños. Hay poca diversidad, antes había más teatro y conciertos. Ahora hay mucha menos oferta que en otras ciudades de Galicia».

SANDRA ALONSO

«Venimos a menudo, siempre cuando no hay un concierto» 

p. Calveiro

Uno no espera, entre los turistas y el maremagno de acentos foráneos del Obradoiro en verano, a una pareja de Ferrol que no solo ha venido a pasar la noche a Santiago sino que lo hace de forma habitual. Son Julio Tabanera y Carmen Rey. Aunque hay solo una hora de trayecto en coche desde su casa y podrían ir y volver en el día, ellos prefieren pernoctar en la ciudad para «cambiar de aires», dicen. «Venimos a menudo, siempre cuando no hay un concierto y pensamos que no habrá mucho bullicio, porque lo que buscamos es tranquilidad», indica un matrimonio que contraviene así las estadísticas de los hoteleros y que suma a la ocupación local también en inverno. «Santiago siempre nos gustó muchísimo y, cuando tenemos un fin de semana libre, solemos venir y quedarnos a dormir. Aquí desconectas porque, si te quedas allí, al final te cruzas todo el rato con gente conocida, estás respondiendo a wasaps de trabajo y correos...», explica Carmen, a la que le gusta disfrutar de la oferta gastronómica de la Praza de Abastos y hacer su visita de rigor cuando viene a la Catedral, aunque esta vez se sorprendía «del montón de gente que había para entrar».

SANDRA ALONSO

«La primera vez no me quedé a dormir, pero hemos vuelto» 

p. c.

La de Cynthia Gavilanes con Compostela es una historia de amor. Cuenta esta ecuatoriana afincada en Alicante que «la primera vez que vine fue haciendo el Camino y no me quedé a dormir, pero me enamoré de la ciudad y vuelvo siempre que puedo». Ha regresado ya unas cuatro o cinco veces desde entonces y arrastra con ella a su pareja, Inna Ivancheva. «Esta es mi tercera vez aquí. La primera vez vinimos desde Alicante para pasar un día. Volamos por la mañana y volvimos por la noche, pero hicimos un montón de cosas», recuerda la búlgara. «Intentamos venir al menos una vez al año. Esta vez nos quedamos cuatro días porque mi sobrina se gradúa aquí. Es gracioso porque yo siempre pensé que iba a jubilarme y acabar viviendo aquí, pero ella se me adelantó», cuenta sonriente Cynthia. Para conocer la capital gallega en condiciones, consideran que es necesario pasar, «como mínimo, una semana, porque cada vez que hemos venido encontramos un rincón nuevo. Merece la pena dedicarle tiempo y descubrir cada calle, cada historia... ¡y su gastronomía!», dicen estas restauradoras, al frente de un popular restaurante de Jávea, el Chola.

SANDRA ALONSO

«Hay que ver a la tuna cantar de noche una vez en la vida» 

p. c.

Es la primera vez que Montse Prades y su familia, de Tarragona, están en Compostela. Tras recorrer las Rías Baixas, «que son preciosas» —subraya ella—, planearon pasar sus dos últimas noches por Galicia en su capital. No han sido más, aclara junto a su marido y sus dos hijas (de 15 y 20 años) porque estaban condicionados por motivos laborales y la obligación de reincorporarse al trabajo, «si no, hubiéramos pasado más días aquí», corre a puntualizar la madre mientras el resto asiente y sonríe cómplice. ¿Y qué les está pareciendo la ciudad? ¿Recomendarían a otros alojarse en ella? «Lo que hemos visto hasta ahora es muy bonito y por la noche tiene su encanto. Anoche, cuando vinimos, estaba cantando la tuna. Yo diría que es algo digno de vivir al menos una vez en la vida. Solo por eso creo que merece la pena», contesta la portavoz de la familia catalana. ¿Y tienen pensado regresar en algún momento? «Probablemente volvamos a conocer la parte norte de la costa gallega», responde. Santiago ya quedó visto para ellos: «Con un par de días el centro se ve... lo de alrededor ya no».

SANDRA ALONSO

«Un día es poco, estaría otro más para recorrer la ciudad» 

p. c.

Muchos peregrinos llegan a Santiago cada día y lo más habitual es que pasen aquí una sola noche, antes de regresar a casa o seguir la marcha hasta Fisterra y Muxía. Este es el caso la colombiana Jimena Monsalve y de su acompañante, la argentina Johana, a la que conoció haciendo el Camino con un viaje organizado en grupo. Terminaron su aventura jacobea el viernes y el sábado partían: «Un día es poco y, si volviera, estaría otro más aquí para recorrer mejor la ciudad, quizás hacer un tour en el que me puedan explicar sobre la historia de Santiago, su arquitectura y ese tipo de cosas». No descarta ninguna de las dos regresar algún día para recuperar esta materia pendiente. Otras dos peregrinas que estaban a la misma hora frente a la Catedral, Eva Simón (de Barcelona) e Isabel Carmona (de Almería), venían ya con los deberes hechos. «Es la segunda vez que vengo. El año pasado hice dos noches en Santiago, por lo que realmente ya la tengo un poco trillada, y esta vez prefería alargar las etapas y pasar aquí un día, aunque la ciudad es espectacular», contaba con desparpajo la andaluza.