La alta protección patrimonial en el casco histórico de Santiago bloquea ayudas por 1,5 millones para rehabilitación energética
SANTIAGO
Raxoi explica que las características arquitectónicas de edificios solo permitieron subvenciones por 538.000 euros. El Concello otorgó todas las que cumplían unos requisitos «moi esixentes»
25 jun 2026 . Actualizado a las 19:56 h.«As características arquitectónicas de moitos edificios da cidade histórica, cuxo valor patrimonial é incompatible con algunhas actuacións de mellora da eficiencia enerxética que se adoitan executar en edificios modernos, fan que neste ámbito resulte máis difícil cumprir os valores de redución de consumo e demanda enerxética determinados no programa Next Generation». Esta es la razón que alegan las autoridades municipales para justificar que solo se recibieran 15 solicitudes de subvención dentro del Plan de recuperación, transformación y resiliencia financiado con fondos europeos y dirigido a inmuebles del casco histórico. Además, insisten en Raxoi en que los requisitos son también «moi esixentes» para las condiciones de la zona monumental, de ahí que solo ocho de las quince solicitudes recibidas pudieran cumplir con los requisitos y fueran, por tanto, concedidas.
Los proyectos que finalmente serán financiados corresponden a ocho edificios residenciales situados en las rúas Entremuros, Espírito Santo, Algalia de Arriba, A Trisca, Calzada de San Pedro, Costa do Veedor, Costa Nova de Abaixo y Pexigo de Abaixo. Esos ocho expedientes corresponden a 38 viviendas y 7 locales, siendo beneficiadas 50 personas con ayudas que suman 538.783 euros. En algunos casos, las obras ya estarían finalizadas, algo más que visible en las calles, mientras que otras acumulan retrasos. Cabe recordar que, debido al elevado número de obras vinculadas a reformas en fachadas que se ejecutan en toda la ciudad, los promotores de comunidades suelen tener problemas para localizar empresas, que a su vez tienen complicado encontrar personal para ejecutar los trabajos.
Las cuatro rechazadas no cumplían los requisitos de la convocatoria. En un caso, se trataba de una única vivienda dentro de un edificio. En otra no era la rehabilitación del inmueble, sino su demolición para construir una vivienda nueva. Y las otras dos denegadas no eran en edificios con uso predominante residencial.
El plan estaba dotado globalmente con 2.083.200 euros, y las subvenciones concedidas suman 538.783 euros. Por tanto, 1.544.417 euros se quedarán sin invertir.
Cambio de destino
Para evitar que estos fondos se pierdan por no ser invertidos, el Concello de Santiago dirigió solicitudes al Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS) y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para que estos recursos se puedan trasvasar a una segunda convocatoria para edificios residenciales del casco histórico y que otra parte del presupuestos se sume a la cuantía prevista en un plan similar para barrios del siglo XX, entre los que están Vite, Vista Alegre y Pontepedriña. La línea de crédito del plan para los proyectos de eficiencia energética en edificios residenciales de los barrios mencionados es de 2.186.400 euros.
En todo caso, en el gobierno municipal no son muy optimistas con la respuesta del IGVS y del ministerio en relación a su petición. Asumen que «o Concello non ten indicios de que se vaia autorizar» ese cambio de destino de los recursos, que forman parte de una convocatoria de octubre del 2024. Matizan que el equipo de Goretti Sanmartín no pudo introducir modificaciones en la convocatoria, que fue lanzada por el anterior gobierno local.
La petición de la coalición BNG-CA que por ahora sí ha sido aceptada es la de prolongar el plazo para ejecutar y justificar las obras subvencionadas hasta el 30 de junio del 2028. Dicha prórroga fue solicitada el pasado 8 de mayo y concedida el 2 de junio. Con esa prolongación del plazo se evitaría que los promotores de las ocho ayudas concedidas pudieran perder las subvenciones por un retraso en la ejecución.
La rebaja del consumo de energía tiene que ser al menos del 30 %
Las reformas que se están ejecutando en muchos edificios del casco histórico, del Ensanche y de barrios construidos a lo largo del siglo XX no recibirán ayudas públicas salvo que cumplan con unos requisitos muy concretos y que no siempre están al alcance de todos.
Como normal general, no suele ser suficiente el aislamiento de la fachada, sino que se requiere sumar más trabajos para alcanzar los mínimos de reducción de consumo energético para estar dentro de los límites fijados en la convocatorias de las ayudas.
Así, en el caso de la línea de ayudas del ámbito del casco histórico, que acaba de resolverse, para recibir esas subvenciones se exige que la reducción de consumo de energía primaria no renovable sea al menos de un 30 %. Además, debe lograrse una reducción de la demanda energética anual global de calefacción y refrigeración de al menos un 35 %. Las actuaciones subvencionadas en el casco histórico suponen un consumo de energía primaria no renovable de entre el 89 y el 47 %, y de demanda energética anual global de entre el 88 y el 37 %. Las ayudas destinadas para los barrios tradicionales están pendientes de resolución, pero las condiciones van en los mismos porcentajes. En general, los proyectos que logran más ahorro energético incluyen, además de la reforma de la fachada, actuaciones en las ventanas y el tejado.
Por otro lado, Iago Lestegás, concejal de Urbanismo, indicó que los programas de ayudas para mejora de eficiencia energética forman parte de la línea seguida por el Concello de Santiago para «favorecer un mellor aproveitamento do que xa temos, do que xa existe e do que xa está construído. A rehabilitación do parque residencial existente é, ademais, unha estratexia irrenunciable nun contexto de cambio climático que nos obriga a optimizar os recursos», advierte Lestegás.