La oposición al completo demanda un plan municipal contra el vandalismo para Santiago

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

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La corporación municipal de Santiago, minutos antes del inicio de la sesión plenaria ordinaria de mayo.
La corporación municipal de Santiago, minutos antes del inicio de la sesión plenaria ordinaria de mayo. XOAN A. SOLER

El gobierno de Goretti Sanmartín dice que «traballa día a día no mantemento de espazos públicos»

29 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Toda la oposición reclamó en el pleno de ayer un plan municipal contra el vandalismo y en defensa del espacio público, una iniciativa del PP a la que se sumaron también el PSOE y los no adscritos después de coincidir en que el Ayuntamiento no está prestando la atención que requieren los daños en el mobiliario y el patrimonio público, en parques y jardines, contenedores y fachadas. La iniciativa reclamaba su reparación sin dilaciones, pero también campañas de sensibilización y educación cívica que «fomenten o respecto polo espazo público».

Los populares observan un compromiso «débil y poco intenso» del gobierno de Goretti Sanmartín y advirtieron de que hay zonas donde ese deterioro se está cronificando, apuntó José Antonio Constenla, quien demandó una «estrategia municipal seria, coordinada y sostenida en el tiempo», antes de señalar que «el problema existe, persiste y no está siendo abordado con la necesidad que merece». Así lo entiende el resto de la oposición, aunque Sindo Guinarte (PSOE) quiso rebajar el calificativo de vandalismo a incivismo.

«Moitas veces [esos actos] teñen a súa orixe en falta de sensibilidade e indiferenza polo valor histórico e patrimonial dos espazos públicos», dijo el socialista, respaldando la propuesta del PP de que es necesario adoptar medidas para garantizar una reparación rápida de ese deterioro y programar campañas de concienciación que hagan a los jóvenes partícipes de la conservación del patrimonio y los espacios comunes. El no adscrito Gonzalo Muíños puso especialmente el foco en las pintadas y pegadas de carteles y aunque apuntó que siempre va a haber «quen queira estragar a imaxe pública», también cuestionó la atención que le está prestando el gobierno a esas situaciones. Aunque adujo que Santiago no puede convertirse «no gran hermano» que ve en las iniciativas del PP para instalar más cámaras, sí expuso que se puede reforzar el control en los puntos críticos y afrontar una reposición más ágil de lo dañado.

La propuesta salió adelante, aunque con la abstención del gobierno, lo que significa que no cuenta con su compromiso expreso. Y la puesta en marcha de la iniciativa, aunque tenga el respaldo mayoritario del pleno, depende del ejecutivo, que se tomó la proposición como parte «do manual básico do PP» para cuestionar la atención municipal y la seguridad ciudadana «cando non goberna». La nacionalista Míriam Louzao hizo un relatorio de las críticas populares en otras ciudades, para abundar en esa línea y concluir que su estrategia política es «xogar co medo da cidadanía», al tiempo que defendió el trabajo del gobierno «no día a día» para «o mantemento dos espazos públicos». Y expuso que ya hicieron campañas de sensibilización «que acadaron as súas burlas», dijo en alusión al PP.

Su intervención no solo obtuvo la réplica de Constenla —«no hay medias tintas: o es cómplice o soluciona», le dijo el popular en un pleno en el que las críticas a la falta de mantenimiento de la ciudad fueron una constante en otros puntos del debate— sino también la de Muíños y Guinarte por centrar su respuesta al PP en su habitual cuestionamiento de la seguridad pública y la criminalidad. «Teño a sensación de que se lle está facendo o xogo» a los populares con ese tema, cuando su iniciativa no hablaba de criminalidad, dijo el socialista, mientras que el no adscrito recriminó al gobierno que Louzao ejerciese como portavoz en materia de seguridad cuando ayer quedaron sobre la mesa dos proposiciones y una moción al no poder asistir el concejal de esa área, Xan Duro. «Aquí estase a falar de limpeza e ela sae coa seguridade», cuando «se nos pediu deixar as cuestións de seguridade para outro pleno», dijo Gonzalo Muíños.

Apoyo a la solicitud de amparo de Conxo Aberto por la senda ciclable

 

 

El gobierno no llevó ayer ninguna proposición al pleno, salvo el pago de una factura de 2.946 euros, aunque ello no impidió que el debate se prolongase más de seis horas por las iniciativas que sí formuló la oposición, como la de respaldar la solicitud de amparo y protección del paisaje cultural ante la Unesco impulsada por Conxo Aberto.

Defendida por la no adscrita Mila Castro, la propuesta logró el respaldo de toda la corporación, salvo del PP, que siguió defendiendo la construcción de la senda ciclable Santiago-O Milladoiro como «un proxecto de cidade» que aporta «alternativas reais ao coche», según Borja Verea, quien expuso que cuenta con informes favorables.

Sin cuestionar la movilidad sostenible, el gobierno y el resto de la oposición hicieron bloque contra la intervención de la senda ciclable en la zona de Conxo por su impacto ambiental, paisajístico y sobre elementos patrimoniales. Demandaron su paralización antes de que esos daños sean irreversibles del todo, además de replicar a Verea que esos informes introducen condiciones que la Xunta «non está respectando» y que están impactando en la zona.

«É unha actuación tremendamente agresiva co territorio», dijo Mila Castro, mientras María Rozas (CA) apuntaba que esa es la «sensibilidade modernizadora do PP». Para Iago Lestegás (BNG), el PP «confunde modernización con destrución» y Marta Abal (PSOE) sostuvo que «non falta con parar», sino que también «hai que repoñer o dano».

Solidaridad con Mallou y compromiso con O Espiño

 

 

El desarrollo de Mallou, el proyecto parado del palacete do Espiño y el uso de los polideportivos de centros de secundaria por entidades deportivas de la ciudad centraron en buena medida el resto del pleno. Aunque con distintas alianzas en las votaciones, las tres prosperaron. En Mallou lo hizo la iniciativa del PSOE (apoyada por todos y con la abstención del PP) que manifestaba la solidaridad de la corporación con los vecinos afectados por el desarrollo urbanístico que programa la Xunta para más de tres mil viviendas y para que esta revise los criterios de valoración de las propiedades para su expropiación. Pedía también que la Xunta abra un canal estable de diálogo, que el PP defendió que ya existe.

Por unanimidad, salió la propuesta del PP para que se reactive el proyecto para rehabilitar el palacete do Espiño. El gobierno dice que ya está con uno nuevo. En cuanto a los polideportivos, el PSOE demandó que se facilitase el uso de los pabellones de los IES ante la falta de instalaciones municipales, una carencia en la que coincide toda la corporación y que también expuso al inicio de la sesión Adrián Dios, de la Asociación de Clubes Deportivos de Compostela. También intervino Francisca Maceiras, voluntaria del Refuxio de Bando, que denunció las condiciones en que están los animales, al hilo de la pregunta sobre inversión en el canil que formuló el PSOE. Invitó a la alcaldesa a visitar el refugio con una voluntaria.

El Concello repara y pinta en la Alameda 200 bancos de madera con desperfectos

 

 

El gobierno municipal informó durante el pleno de este jueves que, en las últimas semanas, se han reparado y pintado cerca de 200 bancos de madera en la Alameda y su entorno. El concejal de Sustentabilidade Ambiental, Xesús Domínguez, señaló también que su departamento ha encargado una memoria para reparar los bancos de Sargadelos, ubicados en el mismo parque. Destacó que estas actuaciones se suman a las realizadas en 40 bancos de Fontiñas, donde está previsto mejorar el estado de otros 43.

Domínguez ofreció los datos a raíz de la propuesta de la concejala no adscrita Marta Álvarez, que reclamaba la mejora y el mantenimiento del mobiliario urbano y la accesibilidad peatonal planificada teniendo en cuenta la perspectiva de edad, pensando en las necesidades de movilidad y descanso de la gente mayor. La iniciativa salió adelante con el apoyo de toda la oposición y la abstención del gobierno.