Investigada una mujer que trabajó en tres geriátricos de Santiago y uno de Teo por robo y trato degradante a los residentes

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

La Guardia Civil cuenta con el Plan Mayor Seguridad en el que se ha enmarcado esta investigación.
La Guardia Civil cuenta con el Plan Mayor Seguridad en el que se ha enmarcado esta investigación. GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil ha acreditado ventas de joyas en casas de empeño por más de 12.000 euros

26 may 2026 . Actualizado a las 12:44 h.

Una mujer de 45 años de edad, vecina de Santiago y que trabajó en tres geriátricos de la ciudad y en otro de Teo, está formalmente investigada por la Guardia Civil como presunta autora de los delitos continuados de hurto y malos tratos a personas mayores. Las víctimas eran los residentes de los centros, siempre con el mismo perfil: avanzada edad, en muchos casos con necesidades especiales de protección, alto grado de dependencia y que requerían cuidados especiales.

Lo que ha podido determinar la investigación abierta por el puesto principal del instituto armado en O Milladoiro (Ames) es que la sospechosa aprovechaba precisamente la intimidad que tenía en las labores cotidianas de aseo, alimentación y cuidado de los residentes para sustraerles objetos de valor. También se ha constatado que dispensaba un trato degradante y abusivo hacia las víctimas, menospreciando su dignidad.

La operación, que se ha bautizado como Magpie, se inició a principios de marzo tras una denuncia que se presentó en la que se alertaba de la sustracción de diversas joyas a residentes en régimen de internado de un centro de mayores de la comarca compostelana. A medida que avanzaron las pesquisas, los agentes comprobaron que la presunta autora era una trabajadora del propio geriátrico que estaba encargada del cuidado directo de personas mayores y grandes dependientes.

Los investigadores averiguaron que varias de las joyas sustraídas habían sido vendidas recientemente en diversas casas de empeño. Tras un exhaustivo análisis de los registros de estos establecimientos, pudieron constatar también que era la investigada la que había llevado a cabo esas ventas de manera continuada y desde el año 2023, lo que le había proporcionado un beneficio económico que supera los 12.000 euros.

La actividad delictiva coincidía plenamente con el desempeño de sus funciones laborales en diferentes geriátricos en los que se habían producido robos de idéntica naturaleza. La Guardia Civil no descarta que aparezcan nuevas denuncias de residentes, ya que además de los tres centros de Santiago y uno de Teo en los que trabajó, hay otros cuatro centros en los que también prestó sus servicios. El instituto armado destaca la «absoluta implicación y colaboración» de la dirección de la residencia en la que se interpuso la primera denuncia, que puso todos los medios a su alcance para propiciar el esclarecimiento de los hechos.

Las diligencias ya han sido puestas a disposición de los juzgados de Santiago. La Guardia Civil cuenta con el Plan Mayor Seguridad, en el que se ha enmarcado esta investigación y que está orientado precisamente a la prevención y persecución de cualquier delito contra el bienestar de las personas mayores.