Jesús Forján: «Me hubiera gustado ser un socio más activo, ya que me atrae ser solidario»

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN / LA VOZ

SANTIAGO

UXÍA LÓPEZ

Este vecino de Padrón lleva 52 años ininterrumpidos colaborando con Cruz Roja

11 may 2026 . Actualizado a las 09:07 h.

Jesús Forján trabajaba en una empresa de A Picaraña cuando se hizo socio de Cruz Roja. Toda su vida ejerció como contable y, cuando esta cerró, él siguió trabajando para otras firmas hasta el punto de que llegó a llevar 25. En A Picaraña coincidió con la que hoy es su mujer, Rosario, y con la que se casó al año siguiente de hacerse socio de Cruz Roja, según recuerda ella.

Cuando el vecino de Padrón Jesús Forján Cortiñas, de 78 años, asistió hace un mes en Santiago al acto que Cruz Roja celebró para dar cuenta de su labor, no se imaginó que iba a tener su propio momento y protagonismo. Fue cuando la oenegé reconoció al padronés como el socio con más antigüedad en el 2025, con nada menos que una trayectoria de 52 años colaborando con Cruz Roja.

Jesús Forján no esconde la alegría por tal reconocimiento, que le emociona al tiempo que se siente «muy agradecido, tal y como manifesté cuando me dieron la distinción», cuenta. Natural de Iria-Flavia, lugar al que volverá a residir después de hacerlo en el casco urbano, Forján no sabe precisar por qué decidió hacerse socio de Cruz Roja. Entonces tenía 26 años y cree que tuvo que ocurrir alguna desgracia o accidente que le llamó la atención, por lo que no dudó en aportar su grano de arena, señala.

«Siempre me gustó lo de ayudar, sobre todo a la infancia de países en vías de desarrollo, como en África», explica el padronés, que trabajó toda su vida como contable. «Cuando se produce cualquier catástrofe o accidente, allí está Cruz Roja para atender y cuidar a quien lo necesite», defiende este socio. Reconoce que, hace más de medio siglo, «no era muy común ser socio de una oenegé», pero Cruz Roja ya era conocida, añade, aunque no sabe precisar por qué, pero cree que «tuvo que pasar algo que me animó a colaborar», afirma.

La suya fue siempre una ayuda económica, de forma ininterrumpida durante 52 años, pero Jesús Forján asegura que «me hubiera gustado ser un socio activo porque siempre me atrajo la acción solidaria». Ya en el año 2002, Cruz Roja lo reconoció como socio de honor y le entregó una figura conmemorativa.

Además de pagar la cuota anual de la entidad, el vecino de Padrón adquiere todos los años lotería. Pero la solidaridad de Jesús Forján no se reduce a Cruz Roja, sino que este padronés puede presumir de implicarse desde siempre en la vida del pueblo, en entidades como Cáritas, la Cofradía del Santo Entierro; la Sociedad Deportiva Flavia, club del que es socio desde los siete años o la Asociación Adina de Amigos de Iria-Flavia, que fundó.

«Siempre me gustó participar en la actividad del pueblo», asegura Forján quien, además, por su formación laboral echa una mano con las cuentas de distintas entidades padronesas. Todo ello le mereció ser distinguido con la medalla de oro de la Irmandade dos Fillos e Amigos de Padrón.

El vecino aprovecha el reconocimiento para poner en valor el trabajo de Cruz Roja y para animar a los ciudadanos a colaborar con la oenegé, como lo lleva haciendo él desde hace más de 50 años. «Es una entidad seria y responsable y nunca pensé mal porque bien se ve a dónde van a ayudar», asegura el socio. Sobre el origen de su espíritu solidario, arraigado desde su juventud, Jesús Forjan no sabe de donde le viene. «Es algo espontáneo que no tiene una base o una fecha en la que pasara algo y yo dijera lo voy a hacer», explica.

Lo que si sabe es que, si mira hacia los que vienen detrás, «no veo mucho espíritu solidario» y a veces se pregunta quien se encargará de desarrollar la actividad de distintas entidades, como la Cofradía del Santo Entierro, la Asociación Adina e incluso Cáritas, cuando falten los socios de más edad. Pese a llevar más de 50 años en Cruz Roja, Forján no conoce a otro socio en el municipio, pero él tiene previsto seguir apoyando la oenegé hasta que «Dios quiera», concluye.