La falta de desbroce deja en Santiago señales de tráfico tapadas por la maleza y pistas más estrechas

Margarita Mosteiro Miguel
marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Los dirigentes vecinales aún no han sido convocados a la reunión acordada para conocer el plan de trabajo con antelación

06 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Pistas rurales invadidas por maleza, tajeas inservibles por estar llenas de tierra y hierbajos que impiden que cumplan su función de recoger y canalizar las aguas hacia las arquetas, o señales de tráfico tapadas por matorrales y ramas de árboles sobre las pistas rurales. Son algunos de los problemas que enfrentan cada día los vecinos del rural de Santiago. Tanto en la zona norte del municipio como en la sur abundan los ejemplos. Desde las parroquias algunas voces apuntan que se trata de una situación que se repitae año tras año y que se paliaría con una planificación correcta de las campañas de desbroce.

De acuerdo con el pacto alcanzado el pasado año entre los responsables municipales y los portavoces de entidades vecinales del rural, el desbroce previo al verano debería empezar este año por las parroquias del sur, ya que en el 2025 comenzó por el norte, pero por ahora unos y otros siguen a la espera. Igualmente están aguardando que se les convoque, como les habían garantizado, a una reunión para informar sobre el plan de trabajo.

Vecinos de la zona norte se quejan de la falta de coordinación entre administraciones, lo que hace que los cruces entre las carreteras locales y las autonómicas queden sin desbrozar. «Cuando llegas el punto de unión de dos vías, no desbroza ni uno ni otro, así que para acceder a la vía principal hay que invadir la calzada para poder tener visibilidad», explicó un portavoz vecinal. La gran cantidad de maleza, alimentada por las intensas lluvias de este invierno, invade los viales de, por ejemplo, la parroquia de Laraño. «Donde veas cunetas desbrozadas es porque los vecinos de las casas próximas han desbrozado para su seguridad. De lo contrario, al salir de sus casas hacia la pista estarían en peligro», explica Julio Fernández, de la asociación A Xunlla de Laraño. En Pardiñas, un vecino «pagando de su bolsillo, limpió la tajea del otro lado de la carretera para que el agua de lluvia no cruzara la vía y terminara en su finca», apunta Fernández, recordando que «esto es competencia del titular de la pista, es decir, el Concello».

Uno de los casos más graves es la invasión de la maleza en altura, lo que deja inservibles carteles de población, señales de tráfico que marcan la velocidad de la vía o aquellas que indican la localización de determinadas infraestructuras. Uno de estos casos se localiza en la carretera local de Pardiñas, a la altura del centro social: «El cartel para desviarse a la izquierda se ve cuando estas encima». Este mal no es solo un problema en el rural, también en la ciudad hay señalizaciones inservibles, como las de aviso de rotonda en la rúa Diego Bernal o la de velocidad en la rúa Divina Pastora. Situaciones como estas se repiten en Coira y Pardiñas, en otros lugares.

En varios puntos de la red viaria de Laraño, los ramas de los árboles crecen sobre las carreteras, pero «nunca se rebaja la altura de estas ramas. Hay camiones y autobuses que chocan con ellas, no se cortan nunca». El estrechamiento de pistas, en palabras de representantes vecinales, pone en peligro a los conductores y dificulta el paso de los peatones. Curioso es el efecto de la maleza en el lugar de A Cruz de Outerín, en Laraño, donde los contenedores de papel y vidrio están rodeados de maleza.

El contrato de desbroce fue adjudicado en julio del 2023 a la empresa Alcomte Galicia por un período de dos años. Tras vencer este contrato, el Concello acordó su prórroga en mayo del pasado año, y lo hizo por dos años más, hasta el 22 de agosto del 2027. El coste de este contrato es igual que el inicial, es decir, 789.200 euros, repartidos a partes iguales en las dos anualidades del 2026 y 2027 para ejecutar dos desbroces cada año, en primavera y en otoño.