Treinta años en la meta más dulce

Patricia Calveiro Iglesias
P. Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Verbelicious, en A Caldeirería, creó unos gofres crujientes y personalizables con forma de piruleta llamados Picheleiros, con los que conquista tanto a los visitantes como a los propios compostelanos.
Verbelicious, en A Caldeirería, creó unos gofres crujientes y personalizables con forma de piruleta llamados Picheleiros, con los que conquista tanto a los visitantes como a los propios compostelanos. Sandra Alonso

La repostería artesanal de sello jacobeo crece entre tradición e innovación

04 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En Palermo los cannoli, en Toulousse el macaron, en Estambul los baklavas, en Zúrich los bombones... ¿Y en Santiago? La tarta de almendra tiene una larga tradición y sigue ocupando un puesto destacado en la capital gallega, con recetas adaptadas a todos los gustos —desde la canónica a las nuevas interpretaciones—, pero a partir de los años 90 surgió una repostería artesanal con sello jacobeo que se consolidó y diversificó con el tiempo, caminando entre la tradición y la innovación.

Hace 35 años, en 1991, nacían las ya famosas Piedras de Santiago de Sancosa (una casa con más de medio siglo de tradición), un bombón tradicional con corazón de almendra tostada que hace un guiño al mayor enemigo del peregrino durante el Camino. En sus inicios se vendían de forma individual y ahora se presentan en cajas con distintas variedades (chocolate negro, blanco, con leche o con caramelo).

Piedras de Santiago, de Sancosa, nacidas en 1991.
Piedras de Santiago, de Sancosa, nacidas en 1991. I. VALERIO

En el mismo año aparecía otro obrador artesanal santiagués especializado en la elaboración de tartas de almendra y Caprichos. Casal Cotón abrió su primer despacho en el año 93 en la rúa do Franco y han sucumbido a sus tentaciones dulces tanto la realeza como los viajeros más humildes, llegados hasta de China o Japón. Desde los almacenes de Lavacolla proveen —hasta una distribuidora en Cabo Verde, incluso— sus productos clásicos y las nuevas propuestas, que vienen pisando fuerte: el Roscón del Apóstol (un bizcocho que se reformuló hace apenas dos meses para ofrecerlo sin gluten y sin lactosa), sus Conchas y Catedrales de chocolate (en formato tableta), los Suspiros del Apóstol, Delicias de Santiago, Linguas de Meiga...

Roscón del Apóstol de Casal Cotón (ahora sin gluten y sin lactosa).<br /> <br />
Roscón del Apóstol de Casal Cotón (ahora sin gluten y sin lactosa).
 

Otros nuevos establecimientos han creado en los últimos años sus propios postres, unos que triunfan entre compostelanos y visitantes por igual, como el Picheleiro de Verbelicious (en A Caldeirería), un gofre personalizable con forma piruleta que rinde homenaje al gentilicio popular.

El Picheleiro, gofres personalizables de Verbelicious.
El Picheleiro, gofres personalizables de Verbelicious.

En la bombonería TeoAta (en O Preguntoiro) explican que entre los productos más comprados por los peregrinos están sus Perlas de Santiago (de chocolate negro o con leche, con corazón de nuez o almendra), las Conchas del peregrino y las Vieiras del Xacobeo (inspiradas en el logo jacobeo, con un lustre de oro comestible).

Perlas de Santiago de la bombonería artesana TeoAta, en O Preguntoiro.
Perlas de Santiago de la bombonería artesana TeoAta, en O Preguntoiro.

Otro ejemplo reciente es el de Fame Neghra (Acibechería), una tienda de productos artesanos inaugurada hace un par de meses que cocina en su obrador unos mini bizcochos llamados Xacobiños. «Son cunchiñas cunha base de manteiga, fariña de trigo e froito seco, que tanto pode ser pistacho ou améndoa. Por fóra non sabes de que sabor é, ata que o comes. Fanse tamén de chocolate, cun pouco de noz, e un 70 % de cacao», indica Andrea, quien explica que se venden a diario (sueltas o en cajas) y son uno de sus mayores reclamos en el escaparate.

Xacobiñas, de la tienda gastronómica Fame Neghra.
Xacobiñas, de la tienda gastronómica Fame Neghra.

Y, entre otras propuestas de la Despensa de Vila Sen Vento, con envíos a toda la Península desde O Pino —la antesala final del Camino Francés—, están los Santiños, unos apetitosos bombones que combinan la tarta de almendra y chocolate, los cuales, enfriados en la nevera, quedan crujientes.

Santiños, bombones crujientes de tarta de almendra y chocolate vendidos en toda la Península por la Despensa de Vila Sen Vento.
Santiños, bombones crujientes de tarta de almendra y chocolate vendidos en toda la Península por la Despensa de Vila Sen Vento.

Son solo algunas de las recompensas que se encuentran en la meta más dulce del Camino.