Un coreano encuentra a una compatriota tras viralizarse un mensaje suyo en Ames: «Quería cerrar este círculo de gratitud después de 14 años»
SANTIAGO
Jaemun Ju realizó el Camino en enero del 2012. Tras perderse en el trayecto a Negreira, una coreana les ayudó en Bertamiráns. «Aquel encuentro cambió mi vida», compartió en redes. «Esperaba que la escritura de extranjeros del otro lado del mundo se iría silenciosamente a la página de atrás, pero, sorprendentemente, el comentario ya suma más de 2.000 'me gusta'», agradece
29 abr 2026 . Actualizado a las 17:22 h.Hace tan solo 19 horas que publicó su mensaje en un conocido grupo de Facebook de gente de Santiago, pero casi al instante provocó múltiples reacciones, logrando el deseo que perseguía, el de poder ponerse en contacto con la persona que le ayudó mientras realizaba el Camino en enero del 2012. En la publicación, escrita en castellano, el coreano Jaemun Ju, explicaba ya de inicio que intentaba hacerle llegar un mensaje de agradecimiento a una compatriota que le ayudó mientras cubría la ruta.
«Escribo este mensaje desde Corea del Sur con la esperanza de que, después de 14 años, este agradecimiento pueda llegar a su destino», aclaraba. «En enero de 2012, mientras recorría el Camino de Santiago, un amigo y yo nos perdimos de camino a Negreira. Estábamos en una cafetería en la Avenida da Maía, en Bertamiráns comiendo unos sándwiches cuando conocimos a una mujer coreana. Aquel encuentro cambió mi vida», detallaba compartiendo en Facebook, entre más imágenes, una fotografía de la cafetería Val da Mahía, situada en esa céntrica calle que atraviesa Bertamiráns.
«Ella no solo nos invitó a comer, sino que tras nuestro viaje a Muxía, nos abrió las puertas de su casa, nos preparó una comida coreana inolvidable y nos ayudó económicamente para que pudiéramos continuar nuestro camino», subrayaba Jaemun Ju.
«Aquella tarde compartió con nosotros su historia: la soledad de vivir en el extranjero y su lucha valiente por aceptar y amar con todo el corazón el autismo de su hijo mayor. En aquel entonces yo era joven, pero hoy, siendo padre de una niña de cuatro años, entiendo perfectamente el peso de sus palabras y la inmensa nobleza de su corazón», prosigue el coreano, compartiendo su mayor anhelo. «Deseo profundamente cerrar este círculo de gratitud después de 14 años», destacaba, aportando datos que recordaba de la mujer. Jaemun Ju calculaba que la coreana que les ayudó en Ames, y que vivía cerca de Bertamiráns, debía tener en la actualidad entre 40 y 50 años. Apuntaba que, cuando la conoció, estaba casada con un español, y tenía dos hijos. Uno de ellos, el mayor, podría tener en la actualidad entre 25 y 30 años.
Jaemun Ju aclaraba en Facebook que había escrito el nombre de la mujer coreana en una nota, pero que perdió el papel en una mudanza reciente. Fue una vecina suya en Corea, española, la que le animó a compartir su historia en un grupo de redes sociales de gente cercana a la zona para intentar que su mensaje de agradecimiento llegase a su destino.
En los comentarios, Jaemun Ju también aclaraba que le gustaría encontrar a Aga, un vecino de Santiago, que puede rondar los 50 años, y con el que él disfrutó de la Navidad en un pueblo del Camino. Tras separarse ambos durante la ruta, debido a una lesión que Aga tenía en el pie, los dos se reencontraron en Fisterra.
Poco después de publicar el mensaje, y ante la gran reacción provocada, Jaemun Ju confirma a La Voz que en las últimas horas la compatriota coreana se puso en contacto con él. «Recibí un mensaje directo de ella. No pensé que la encontraría tan rápido. Esperaba que la escritura de extranjeros del otro lado del mundo se iría silenciosamente a la página de atrás. Sorprendentemente, hay más de 2.000 'me gusta' en el grupo. Fue posible por el interés de los usuarios», agradece.